Realizóse ayer tarde la
inauguración oficial de la primera línea a tracción
eléctrica de la sociedad " LA COMERCIAL " , que en
Montevideo abarca las empresas del ESTE, REDUCTO, UNION y
MAROÑAS, y POCITOS, BUCEO y UNION.

El acto de inauguración dio motivo para que se exteriorizara
el entusiasmo - más bien el ansia - de la población
montevideana, por ver por nuestros llanos y cuchillas los "
wagones sin caballos " " el eléctrico " , uno de los
detalles más sentidos para que nuestra ciudad pudiera optar
en justicia, al título de ciudad moderna y progresista.
Desde temprano las calles se vieron concurridas por millares
de personas que iban a situarse en las cercanías de la
estación del Tranvía del Este, o por las calles, que el
convoy, inaugural, debía recorrer. A las 2, Montevideo tenía
aspecto de fiesta.
A las 3 y 5 salió de la estación el primer coche, el oficial,
profusamente adornado con las banderas y guirnaldas.
Siguieron a este ocho coches más, en los que se repartieron
los invitados.
A las 4 y 30 los coches llegaban al Hotel de Los Pocitos
elegantemente adornado, donde la concurrencia fue recibida
con el Himno Nacional ejecutado por una buena orquesta.
Tomó la palabra el señor Federico R. Vidiella, presidente de
la Junta, quién empezó diciendo que Montevideo puede
enorgullecerse de haber sido la primera ciudad de Sud
América que estableció el alumbrado eléctrico en sus calles,
aunque quedó por demasiado tiempo aferrado al viejo, sucio y
lento sistema de los tranvías a sangre.
Recordó que hace 38 años se inauguró el primer tranvía a
vapor ferrocarril, como se le llamó, e hizo mención de las
peripecias de aquella inauguración que presidió el general
Batlle acompañado de sus ministros.
Hizo una descripción pintoresca de lo que esa Montevideo en
aquella época; la PLAZA INDEPENDENCIA entonces la mitad de
lo que es hoy, sin canteros, ni flores, ni árboles, ni
jardines y ¡ oh felicidad ! ni ejes que ajustan a la inmensa
carpa del circo SPALDING REDGES acampando allí como en plena
Pampa, con las carretas de bueyes cargadas de manzanas,
peras y sandías y las barcadas de naranjas del Paraguay,
cubriendo el suelo; la UNION con POCITOS cubiertos hoy de
palacetes y entonces un desierto; el PASO DEL MOLINO, ese
barrio aristocrático de hoy, que se contentaba para sus
comunicaciones con una pequeña diligencia, en el camino
donde está hoy la Legación Argentina se atravesaba una zona
de chacras.
LAS DILIGENCIAS entraban a la ciudad guiadas por
cuarteadores agrestes y donde hoy se levanta el Palacio
Arzobispal se encerraban todas las tardes las numerosas
caballadas que arreadas al trote como en un potrero de
estancia entraban por la BUENA VISTA, la hermosa calle
URUGUAY de nuestros días.
" La
Tribuna Popular " Martes 20 de noviembre de 1906 pág.2 y 4
