Irineo Leguizamo

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2002 ~ 11 años difundiendo nuestras raíces ~ 2013


El protocolo en Uruguay goza de muy buena salud
Los profesores de Ceremonial y Protocolo tienen cada vez más discípulos, tanto a nivel estatal como privado

CESAR BIANCHI

Sentarse a comer no es tarea sencilla. O por lo menos, no debería serlo si se llevaran a cabo las reglas estrictas de etiqueta y protocolo, establecidas por refinadas y centenarias familias europeas de apellido compuesto. Curiosamente, en el Uruguay de hoy la preocupación por ceñirse a lo que dictan las buenas costumbres vive un momento de auge.

Desde febrero la Oficina Nacional de Registro Civil dicta clases sobre protocolo y etiqueta para funcionarios públicos de todo el país. Se trata de cursos gratuitos de duración semanal, que admiten 40 funcionarios por clase. Hasta la fecha 320 empleados públicos han asistido al curso.

El licenciado Francisco Purificatti es asesor de la dirección estatal de Protocolo y Ceremonial del Estado y docente del citado curso en el Registro Civil, donde enseña cómo comportarse en una mesa respetando los códigos ancestralmente establecidos. "Fui en febrero pensando que iba a trabajar sólo esa semana, pero la demanda es impresionante. Todavía sigo yendo semana a semana porque hay interesados", dijo.

El Ateneo dicta clases de Protocolo y Etiqueta, y algunas damas de la alta sociedad argentina, como la profesora María del Pilar Burga Ferrer, han recalado en Montevideo a propósito del creciente interés por conocer el "know–how" de una ceremonia formal.

Otra docente del área con mucho trabajo es Emma Talamás, ex directora de Protocolo y Etiqueta en la Embajada de Estados Unidos y actual profesora en el Museo Zorrilla. Ante la invitación del Grupo de Amigos del Museo el curso llenó su cupo de 20 alumnos en apenas una semana (dos meses, 16 horas, por $ 800). Talamás advierte una "revalorización" del protocolo y un creciente interés de los uruguayos por instruirse en tal sentido.

Para Talamás, incluso, los uruguayos no son nada protocolares. "Somos muy espontáneos y no nos gusta estar sometidos a regla. Ahora, después de una época de informalismo grande, parece haber una revalorización del protocolo", observó.

La profesora ha advertido que las empresas en Uruguay han demostrado cierta inquietud por atender este aspecto. "Ahora importa no hacer malos gestos en la mesa", ejemplifica.

El relacionista público Alfredo Etchegaray comparte la visión de esta nueva avidez por los buenos modales. "Eramos muy cultos y cuidados de los detalles, y respetuosos de los códigos universales. Después vino un período de oscurantismo y pérdida de esos modales a fines de la década de 1960, donde comenzó a ganar terreno el mal vestir, así como la irrespetuosidad", entiende Etchegaray. Para el popular "RR.PP." la "mala televisión" ha incidido, en tal sentido.

"Hay un pequeño resurgimiento", entiende, no obstante, Etchegaray. Ilustra la revalorización del protocolo con el ejemplo de la Ciudad Vieja, que vivió un largo período de ostracismo hasta que have un par de años logró volver a gozar del esplendor.

"Antes, un Presidente recibía a otro de frac", agrega de forma elocuente Etchegaray. Según él, los uruguayos no estamos preparados para responder a las buenas costumbres esperadas.

También hay que respetar los microclimas —dice Etchegaray—porque "ir a un evento formal" con jeans y comer una costilla de cordero con la mano, "no está nada mal".

La periodista de temas Sociales, Ana Pareja, comparte dos opiniones de Etchegaray. Para ella los uruguayos "no somos muy protocolares", pero "está bien que así sea". "Nos gusta comer con la mano y no respetar las reglas y los ‘buenos modales’, pero tiene que ver con nuestra idiosincrasia", dijo.

ESTATAL. La dirección de Protocolo y Ceremonial del Estado, dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, es la encargada de centralizar los menesteres de Cancillería y Presidencia de la República, pero cada vez atiende más reclamos de organismos públicos, instituciones y empresas privadas.

Les enseñan desde qué características tiene que tener el mantel hasta qué cubiertos deberán tomar en determinadas ocasiones o cómo colocar banderas en la entrada.

Por cierto, antes de cualquier consulta derribarán el mito erróneamente arraigado que dice que la mujer debe ingresar a cualquier lugar antes que el hombre por una cuestión de "caballerosidad".

"Es el hombre el que tiene que ingresar primero, al abrir la puerta, como protección ante lo desconocido", argumentó Purificatti.

La función principal de la dirección estatal es recibir a los mandatarios y delegaciones extranjeras que visitan el país, o bien acompañar al presidente Batlle o al canciller Didier Opertti al exterior. Desde las caravanas de bienvenida y el recibimiento de las cartas credenciales a modo de presentación, el bienestar de los dignatarios y oficiales visitantes es misión del director Ricardo Varela, y sus funcionarios.

No obstante, durante el 2003 y lo que va del 2004 ya han brindado gratuito asesoramiento a escuelas y liceos, agregados militares y navales, a funcionarios de Relaciones Públicas del Ejército, del Ministerio de Educación y Cultura, la Zona Franca de Montevideo, o las intendencias de San José, Paysandú y Colonia, entre otros.

El pasado 19 de marzo el licenciado Purificatti recibió en la sala de almuerzos de estilo Victoriano a las 12 finalistas de Miss Universe Uruguay 2004. Entre otras cosas, les explicó que una vez que se levantan los cubiertos de la mesa no pueden volver a ella hasta que el comensal no haya terminado. La señal de que ha terminado de comer es colocar los cubiertos en 5:20. ¡Nunca cruzados!

PROTOCOLO. "Desde la creación de los estados, entre los pueblos había y hay que tener normas de relacionamiento. A través de convenciones, usos y costumbres hoy está todo inventado. Son convencionalismos universales", dice el director de Protocolo y Ceremonial, Ricardo Varela.

"De las visitas de los estados o países a Uruguay, ya está todo sabido: cómo son las cartas credenciales, qué es un embajador, o qué función cumple un secretario de primera, de segunda o de tercera, o bien cómo se procede a dar los avisos de que una persona está acreditada", ilustró el embajador.

En las monarquías las ceremonias son mucho más elaboradas y sofisticadas. File a su naturaleza republicana, Uruguay, en tanto, se inclina por una interpretación más sobria y austera del protocolo universal. Es así que los funcionarios uruguayos no tratan a su Presidente de "Excelencia", sino que se dirigen a él simplemente como "Señor Presidente". Eso sí, cuando arriba una delegación extranjera se le asigna una dotación de Blandengues.

Uruguay sigue los estilos protocolares francés e inglés. "No tenemos una forma propia de poner un mantel, servir una mesa o comportarse a la hora de comer", apunta Varela.

El embajador dice que tiene a su cargo una dirección "de puertas abiertas". Es por eso que son cada vez más frecuentes las consultas por temas específicos de gerentes de empresas e instituciones sociales. "Nos llaman y nos preguntan cómo armar una mesa o cómo colocar las banderas. Nosotros siempre contestamos con mucho gusto", dice Purificatti, de manera cordial.

VESTIMENTA I No hay colores de vestimenta que representen a los dignatarios uruguayos en el exterior. "Respetamos las costumbres y culturas de otros países. Por ejemplo, hay países donde el violeta no cae bien, entonces no iremos vestidos con ese color. Lo mismo si no se puede ir de negro o de blanco", dijo el embajador Ricardo Varela.

VESTIMENTA II En oportunidad del viaje presidencial a Ciudad del Vaticano, toda la delegación vistió impecable traje negro, camisa blanca y corbata negra. Así lo sugirieron las propias autoridades protocolares del Vaticano.

VIAJES Durante el año 2003 el embajador Varela y sus funcionarios han acompañado en viajes oficiales al Presidente de la República en sus visitas a Estados Unidos, Brasil (en dos oportunidades), Argentina, Paraguay, Italia, Angola, Bolivia, Colombia y Perú.

VISITAS También recibieron la visita de los presidentes y jefes de gobierno de Argentina, Paraguay, Portugal, Alemania, su Alteza Imperial Princesa Sayako, vicepresidentes de Venezuela y El Salvador. También asistieron a la Cumbre de Presidentes del Mercosur, Bolivia y Chile, con la presencia de invitados especiales como el Primer Ministro de Angola, Canciller de la Federación de Rusia, Comisario de la Comisión Europea, ministros de Relaciones Exteriores del Mercosur y Ceremonial Andina, director general de la OMC, más otras 57 visitas a la República.

REGALOS Cajas de madera, mates forrados de cuero de vacuno, de rana o de carpincho son los obsequios más frecuentes a visitantes extranjeros. "Los mates tienen un gran simbolismo, y a veces va acompañado de un libro sobre el mate que explica su significado en nuestra idiosincrasia", explica Varela. También suele regalar piedras de amatista con cuarzo y platería criolla.

COLORES Los colores pasteles son los preferidos de la decoración del Protocolo oficial uruguayo. En las reuniones formales no se fuma.

PALACIO El Palacio Santos fue inaugurado en 1886, tras cinco años de construcción, para que oficie como vivienda del ex Presidente de la República (1882-86) Máximo Santos. Fue construido por el ingeniero Juan Capurro, quien plasmó su sentido artístico utilizando dentro de un marco clasicista las líneas más salientes de la arquitectura del Renacimiento italiano del siglo XVI, inspirado en la decoración arquitectónica del Palacio Pandolfini de Florencia. Todos los años, en el Día del Patrimonio el Palacio Santos es visitado por unas 4.000 personas.

Buenos modales con menos dinero

La dirección de Protocolo y Ceremonial del Estado ha reducido un 86% lo efectivamente gastado de su presupuesto en los últimos cuatro años. En efecto, en el año 2000 gastó casi U$S 205.000, que se redujeron a U$S 130.000 en el 2001. El presupuesto se bajó drásticamente a U$S 54.000 en el año 2002 y a unos U$S 30.000 en el 2003, según datos que proporcionó Ricardo Varela, director de Protocolo y Ceremonial del Estado.

"En los últimos años hemos bajado sensiblemente el presupuesto, sin perder lo digno de las comidas. No vamos a terminar dando moñitas", aclaró Varela. "Somos conscientes de la situación que vive el país y además tenemos expresas instrucciones del presidente (Jorge Batlle), una persona muy sobria, en cuanto a los regalos".

A propósito, todos los obsequios que la dirección entrega a las delegaciones extranjeras que visitan el país son de la asociación de artesanos Hecho Acá, amadrinada por la Primera Dama, Mercedes Menafra.

Otro rubro de ahorro de la dirección estatal está en el uso de los ocho móviles de la Cancillería en lugar de la contratación de remises para las caravanas de bienvenida a los visitantes. Desde have dos años que no se contratan más remises, con lo que la dirección se ahorra U$S 80.000 por año, según estimó su director.

El Ministerio de Relaciones Exteriores tiene una camioneta para repartos, un auto para el ministro, otro para el subsecretario, otro para el director general y uno para el propio director de Protocolo y Ceremonial.

Batlle es buen alumno

Ricardo Varela, director de Protocolo y Ceremonial del Estado, desmiente el rumor de que el presidente Jorge Batlle no es para nada protocolar. "Cuando asumí have dos años me avisaron que tenga cuidado con él porque no era protocolar. Pero no es una buena definición. Respeta mucho las formas y los horarios. Es fácil trabajar con él", dice.

Varela ha sido testigo de la llegada de representantes de gobiernos foráneos para entregar las cartas credenciales. Dice que llegan nerviosos a esperar al Presidente de Uruguay, y éste los "desarma" con una sonrisa, un chiste y un golpecito en la espalda. "Tiene la habilidad de hacerlos sentir cómodos", dice.

"Es informal y directo, pero la ceremonia transcurre como debe transcurrir. Y es extremadamente puntual", acota.

Según Varela, las responsabilidades protocolares que exige la investidura nunca le fueron ajenas a Batlle, dado que pertenece a una familia acostumbrada a codearse con dignatarios extranjeros. "Su padre y su tío abuelo fueron presidentes. Lo ha mamado desde chico todo esto".

Incluso, cuando viaja en visita oficial al exterior es el único que no se cansa. "Le damos un programa que comienza a las 7 de la mañana y termina a la una de la madrugada, y el único que no termina la jornada exhausto es Batlle, que de repente después de un viaje de 14 horas tiene que ir directo a dar una conferencia de prensa", cuenta Varela.
 

Fuente:

Edición digital, diario El País de Montevideo, domingo 16 de mayo de 2004


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