Estaba acusado de asesinar a miles de personas en el campo de concentración de Auschwitz, donde investigó técnicas de clonación
Joseph Mengele, uno de los criminales nazis más
buscados en el mundo entero y que falleciera en
Brasil en una fecha imprecisa de 1979, estuvo
residiendo en Uruguay. El médico jefe del campo
de concentración de Auschwitz, acusado de
asesinar a decenas de miles de personas mediante
horribles experimentos se casó en Nueva Helvecia,
departamento de Colonia, el 25 de julio de 1958
a las 17 horas, con su ex cuñada Marta María
Will; actuó como oficial el ex sacerdote Pedro
Izacelaya. Según testigos Mengele no sólo se
casó, sino que vivió durante un tiempo largo y
trabajó en nuestro país.
Una investigación realizada por LA REPUBLICA
permite aseverar sin ningún margen de dudas que
Joseph Mengele, uno de los jefes nazis más
buscados en la posguerra, quien fuera calificado
como el "ángel de la muerte" por sus tenebrosos
experimentos realizados con prisioneros del
campo de concentración de Auschwitz, vivió en
Uruguay y contrajo matrimonio por segunda vez en
la ciudad de Nueva Helvecia, departamento de
Colonia.
Así lo demuestran los documentos en poder de
este matutino, además de los testimonios
aportados por el ex jefe de Policía de Colonia,
Raúl Egaña Miguel, por el ex director nacional
de Policía, inspector (r) Roberto Rivero, por ex
funcionarios judiciales y un importante número
de residentes en esa localidad coloniense. Vale
consignar el papel que tuvo en esta historia el
ex intendente de Colonia, Raúl Bianchi, quien en
1985 después de recibir información del entonces
jefe de Policía, Raúl Egaña, acerca de la
existencia de esos documentos en el Registro
Público, rescató una copia a los efectos de
preservarlos para la historia.
A 42 años de los hechos, LA REPUBLICA da a
conocer por primera vez los documentos que
demuestran la presencia de Mengele en nuestro
país. La verdad histórica se logra, justo,
cuando surgen preocupantes rebrotes nazis en
todo el mundo y particularmente en Uruguay.
Si bien varias fuentes reconocen "haber oído en
alguna oportunidad" la noticia del casamiento
del ex integrante de las SS alemanas, nunca
hasta hoy los documentos probatorios habían sido
publicados, entre otras razones porque el
expediente "desapareció" misteriosamente de los
archivos oficiales y sólo pudo ser recompuesto
gracias a que las fuentes mencionadas, como
Egaña, guardaron una copia o, como Rivero,
reconocieron haberlo "tenido en sus manos en
1985".
Esos documentos permiten deducir la existencia
de una extendida trama de complicidades que
involucra no sólo a funcionarios del gobierno
alemán de la época sino también a fanáticos
nazis uruguayos o alemanes residentes, a
funcionarios de gobierno uruguayo y, tal vez, al
propio gobierno de la época, un colegiado
encabezado por Luis Batlle Berres.
Tanto funcionarios diplomáticos, como la propia
Cancillería uruguaya a cargo entonces del
ministro Oscar Secco Ellauri, supieron de la
presencia del líder nazi en nuestro país y la
ocultaron cuando el gobierno alemán lo reclamó
para juzgarlo. Recién en 1985, a través de una
solicitud del Ministerio del Interior, los
documentos que hoy publicamos se oficializaron.
Aunque no logramos corroborarlo con ningún
funcionario actual, todo hace presumir que
aparecieron cuando se determinó con precisión
que Mengele había muerto.
Esta investigación comenzó hace algunas semanas
atrás, cuando LA REPUBLICA seguía la "pista nazi"
en Uruguay. En medio, ubicamos documentación que
revelaba el casamiento de Joseph Mengele en
nuestro país. A partir de allí los testimonios
comenzaron a fluir y se aventó, entonces,
cualquier sospecha de que alguien hubiera
empleado esa identidad para confundir a quienes
perseguían al médico de la muerte en América
Latina. A partir de ahora sólo existe una
certeza: Mengele vivió en Uruguay.
Se casó con su cuñada en Nueva Helvecia
Según consta en el folio 32 del
expediente 63 de la Oficina del Registro Civil
de Nueva Helvecia, el 25 de julio de 1958, a las
17 horas, se presentó ante Pedro Izacelaya, un
ex sacerdote entonces a cargo de esa oficina,
quien dijo ser "José Mengele, nacido el 16 de
marzo de 1911 en la ciudad de Günzburg (Alemania),
de profesión comerciante, domiciliado en esta
ciudad". El documento dice que el contrayente es
hijo de "Karl Mengele, alemán, viudo,
comerciante, domiciliado en Günzburg y de
Walburga Hupfaner, alemana, fallecida". La novia
era Marta María Will, alemana, nacida el 13 de
abril de 1920 en Münich, de profesión labores "domiciliada
en Nueva Helvecia". Ella era hija de Friedrich
Will, comerciante y de Sabina Bárbara Ferstl,
ama de casa, ambos residentes en Munich. Los
testigos de la boda fueron Juan Carlos Germán,
abogado, 24 años de edad y su esposa, Lidia
Florio de Germán, 21 años, ama de casa, ambos
residentes en Montevideo. Marta Will era ex
cuñada de quien luego se convirtió en su marido.
Estaba casada con Karl Thadeus Mengele, hermano
del médico, quien murió en Günzburg el 26 de
diciembre de 1949.
El proceso que permitiría a Joseph Mengele
contraer enlace con la viuda de su hermano
comienza en la ciudad alemana de Dusseldorf el
25 de marzo de 1954 mientras "el ángel de la
muerte" vivía en Buenos Aires, Sarmiento 1875,
del barrio de Olivos. En esa fecha, su primera
esposa Irene Schömbein de Mengele, con quien se
había casado el 28 de julio de 1939, se presenta
en una audiencia no pública de la Tercer Cámara
Civil del Tribunal Regional, acompañada por un
abogado de apellido Huberti, mientras que en
representación de Mengele concurre el abogado
Wellmann. Con 36 años de edad, Irene reconoce
que no veía a su esposo desde hacía diez años "cuando
desapareció en noviembre de 1944. Desde ese
tiempo no tengo más relaciones con él... no creo
que la comunidad matrimonial entre el demandado
y yo pueda ser reanudada" afirmaba su primera
mujer en el acta de divorcio que es solicitada
por el abogado de Mengele el 7 de octubre de
1957, legalizada luego por el gobierno uruguayo
a través de la cónsul de Uruguay en Munich,
Gertrudis H. de Fariña. Por esa fecha la
funcionaria diplomática tenía, necesariamente,
que conocer la historia de Mengele, ya pública
sobre todo en Munich. A pesar de que el primer
requerimiento internacional recién se realizó el
5 de julio de 1959 por parte de la Oficina de
Asuntos Extranjeros de Bonn.
Por la misma vía diplomática y con la firma de
la cónsul Fariña, Mengele obtuvo el certificado
de defunción de su hermano, Carlos Tadeo,
fallecido el 26 de diciembre de 1949 a las 15
horas en Günzburg. Karl, tal su verdadero nombre
en alemán, se casó con Marta María Will, con la
que nueve años más tarde se casaría "el ángel de
la muerte" en el Registro Civil de Nueva
Helvecia.
La información obtenida por LA REPUBLICA
demuestra que ya en 1957 Mengele vivía con su ex
cuñada, la que consiguió la partida de defunción
de su ex esposo luego de un trámite urgente
iniciado en Günzburg el 5 de agosto de 1957,
certificado en Munich un mes después, por la
funcionaria consular uruguaya en esa ciudad.
La rapidez en la obtención de la documentación
necesaria para su casamiento habla a las claras
de una eficiente red de comunicación entre nazis
de alto rango que huían de Alemania. Esa red,
con notable eficiencia varios años después de
terminada la guerra, fue la que protegió a
Mengele en su periplo por Latinoamérica y la que
lo llevó a vivir en Nueva Helvecia donde,
obviamente, se sentía seguro.
Nüremberg no lo juzgó
Al finalizar la segunda guerra, Mengele volvió a
la ciudad natal, donde su familia y amigos,
desconocedores de su "carrera" en los campos de
concentración, lo recibieron como a un soldado
que cumplió con su deber. Pero Simón Wisenthal
asegura que "muchos sabían lo que había hecho,
aunque nadie preguntó nada". Günzburg estaba en
la zona que el ejército de los EEUU ocupaba en
Alemania, pero no había cargos contra él porque
nadie conocía su pasado.
Por su parte, el investigador argentino Enrique
Solís relata que "Mengele dejó su uniforme de
oficial de la SS, vistió el de oficial de la
Wehrmatch (ejército alemán) y se dirigió a una
unidad hospital que iba hacia el sur. Cuando
finalmente, en mayo de 1945 Alemania capituló,
Mengele terminó en dos campos de prisioneros de
los aliados, casi ignorado por sus captores.
Ello se debió a que él había pasado por alto
muchos de los trámites que eran hechos
habitualmente por el personal de las SS. Esos
trámites, capturados por los oficiales aliados
de Estados Unidos, eran utilizados para
determinar qué sujeto era automáticamente
arrestado. No hay documento que explique por qué
Mengele carecía del tatuaje obligatorio de
oficial de las SS, que se hacía en la parte
interior del brazo izquierdo, dos pulgadas por
debajo de la axila.
Antiguos médicos de las SS, confirmaron que no
estaba tatuado. Otro de los elementos que jugó a
favor de Mengele fue la urgencia con que los
aliados liberaron a millones de prisioneros de
guerra alemanes. Se retiró calladamente entre la
multitud, usando un nombre falso, y con la ayuda
de su familia trabajó en una granja de la zona
de Rosenheimm, cercana a su ciudad natal de
Günzburg. Entre 1945 y 1949, fue visitado varias
veces por su esposa Irenna. Ella no estaba feliz
con la situación, aun cuando en 1942 dio a luz
un hijo de Mengele, llamado Rolf, producto de
una de sus visitas a Auschwitz".
Muchos sobrevivientes se indignan con esa
comprobación, pero los investigadores adjudican
responsabilidad a la confusión existente entre
las autoridades civiles y militares en la
Alemania de posguerra. Esa situación permitió
que Mengele no fuera juzgado en 1946 por el
Tribunal de Nüremberg, que acusó a decenas de
jerarcas nazis por espantosos crímenes de guerra.
Recién en 1950 su nombre empezó a sonar en
Günzburg, ya que muchos de sus subordinados,
incluido su chofer, comenzaron a hablar de lo
que había hecho en Auschwitz. Con la ayuda de
Odessa --Organisation der SS-Angehörigen u
Organización secreta de miembros de la SS--
Mengele escapó a Italia primero, para luego
seguir a España y desde allí a América Latina.
En 1954 estaba en Argentina, trabajando como
médico con el nombre falso de Helmuth
Gregor-Gregori . Recién el 5 de julio de 1959,
el entonces Departamento de Asuntos Extranjeros
de Bonn publicó una orden de arresto contra
Mengele y se reclamó a la Argentina su
extradición. Sin embargo, convencido de su
impunidad, viajó para enterrar a su padre en
Günzburg.
Cuando la noticia trascendió, un fiscal alemán
dijo que los habitantes de esa ciudad "habían
actuado como un grupo de conspiradores para
ayudar a la familia Mengele".
El 30 de diciembre de ese año fue ubicado por el
abogado Hermann Langbein, secretario general del
Comité Internacional de Auschwitz, quien
notificó a la embajada alemana en Buenos Aires
que "el requerido vivía en Vértiz 968, Olivos,
con su verdadero nombre".
Vale consignar que luego de la guerra, la
empresa Karl Mengele e hijos adquirió en Buenos
Aires el 50 por ciento de Frado Agrícola KG SA,
industria dedicada a la fabricación de tractores.
A principios de 1960 llegó el segundo
requerimiento pero las autoridades argentinas
sostuvieron que "los motivos eran políticos y no
criminales". Por esa época, ya hacía varios
meses que se había refugiado en Paraguay, donde
tenía amistades muy cercanas al dictador Alfredo
Stroessner. Con ese apoyo logró nacionalizarse,
para volver a la Argentina, concretamente a
Bariloche, poco antes de que agentes israelíes
del Mossad raptaran a Adolf Eichmann, otro
criminal de guerra nazi, luego juzgado y colgado
en Israel.
Como no se sentía seguro decidió que "Egipto le
ofrecería mayor protección" y hacia allá partió
en 1961. Pero la presión internacional surtió
efectos y Nasser le sugirió que abandonara el
país. Un alemán llevó a Mengele y a su mujer
Marta, a una isla vecina de Creta, Grecia.
En 1962 regresó a Paraguay, pero su mujer se
quedó en Kloten, cerca de Zurich en Suiza; allí
la ubicó Wisenthal, aunque vivía sola.
En tanto, ante un nuevo requerimiento de la
Justicia alemana, el gobierno de Stroessner
contestó que "Mengele tenía ciudadanía paraguaya
y no registraba antecedentes criminales".
En el '64, un comando denominado "Comité de los
Doce" --todos sobrevivientes de Auschwitz--
estuvo a punto de secuestrarlo mientras
pernoctaba en la habitación 26 del Hotel Tirol,
cerca de Hohenau, colonia alemana asentada al
Este de Paraguay, pero una vez más logró fugar.
Murió en una playa de Brasil
El investigador Solís relata que "en 1979 fue
invitado a pasar un día de playa, a unos 80
kilómetros de San Paulo. Mengele se introdujo en
el mar, hasta que el agua alcanzó sus rodillas.
En ese momento desapareció. Sufrió un ataque
cardíaco, cayó al agua y se ahogó. Fue llevado a
la playa y a pesar de los esfuerzos, no pudieron
salvarlo". Geza Bossert hizo los arreglos para
que Mengele fuera enterrado en el cementerio de
Ambu, bajo una lápida que lleva el nombre de
Wölfgang Gërhard, y allí permaneció hasta su
exhumación en 1985.
En junio del 85, la noticia del descubrimiento
de la tumba de Wölfgang Gërhard recorrió el
mundo. Los restos que habían permanecido bajo
tierra desde 1979 fueron exhumados. El equipo
forense concluyó que eran los restos de Joseph
Mengele, el nazi más buscado desde la segunda
guerra.
El fiscal de Frankfurt, Fritz Bauer, aseguró que
"José Mengele" a quien se suponía en Paraguay, y
"Joseph Mengele" que fue médico en el campo de
concentración de Auschwitz, eran la misma
persona. La sangre de su hijo permitió
corroborar el ADN de los huesos hallados en
Brasil. Finalmente, Mengele había muerto.

Facsímil del acta de matrimonio entre José
Mengele y Marta María Will. Es el expediente nº
63 de la Dirección General del Registro de
Estado Civil, año 1958.
Fuente: La República 02/10/2000
