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2002 ~ 10 años difundiendo nuestras raíces ~ 2012


"Fosforito"

El tema musical de fondo es autoría de Roberto Bianco  interpretado por  Washington "Canario" Luna

Texto:

 Roberto Bianco

Hay hombres que nacieron para ser patrimonio del pueblo, personajes que dada su popularidad merecen ser eminentes, tanto por su carisma  como  por su presencia están incorporados al folklore de la ciudad.

Venia siempre como de atrás del sol, iluminando con su sonrisa “chaplinesca”,  exhibiendo su  catálogo de disfraces, que el mismo bosquejaba en un papel, para que “su sastre” de cabecera Don Gabriel Mutto se los hiciera “a la medida”.     

 JUAN ANTONIO REZZANO FERRIM. Nació en la calle Valle (Ciudad Vieja) Montevideo-Uruguay, en el año 1914  Tenia siete años cuando se presentó a un concurso de baile en el tablado “La jaula del loro” en la esquina de su barrio: Isla de Flores (hoy Carlos Gardel) y Paraguay, ahí bailando con los pies, las manos y de cabeza ganó el primer premio. “El Langosta” (como lo llamaban entonces), a la vez que descubría que había nacido para hacer reír a la gente, inicia su caminata de “artista” callejero.

Funda una rutina actoral, teniendo por primer escenario el Mercado del Puerto (Templo añoso convocador de una sociedad heterogénea, cautiva, rumorosa) y en medio del barullo y al son de sus castañuelas “de huesos” oficiaba de músico excéntrico. Después en la calle, bailaba acompañándose al ritmo de sus castañuelas, alternando con su acto de mimo ambulante recorría la noche de la ciudad trepado en los tranvías, vendiendo diarios (al grito). Así durante años, que le dejaron como anécdota espiritual, un soplo de inspiración poética, para componer un tango que tituló “LÁGRIMAS DE UN CANILLITA”.     

En su primera mutación del adolescente al hombre estrena su alegoría “Chaplinesca” recibiendo a los niños que concurrían los domingos de mañana a las funciones de Cine-Baby en el Cine Metro. Luego vendrían contratos para animar cumpleaños infantiles y fiestas privadas. Sin abandonar nunca su puntual caminata por las calles de Montevideo, realizaba originales “volanteadas”, enfundado en sus disfraces de gorrión colorinchero, promocionaba los más variados productos y eventos, estrenos cinematográficos, la llegada de artistas internacionales a los teatros 18 de Julio y Artigas, funciones  de circos trashumantes, remates y veladas de boxeo, en tanto en su trajín de publicista callejero provocaba la alegría de los niños.

De ahí nació su relación con la vida, partiendo desde el niño, rozando religiones e ideologías, tristezas y alegrías en el suceder cotidiano de la ciudad, era su público testigo de su caricaturesca popularidad, su repertorio de morisquetas, de personaje irrepetible. Como cuando llegaba primero  a cada ciudad del interior de la república con La vuelta ciclista del Uruguay,
montado en un triciclo de juguete” o actuando en las Criollas de la Rural
2)
del Prado  disfrazado de “Cantinflas”  jineteaba un burro pateador.

Duende saltarín aparecía puntualmente por la Feria de Tristán Narvaja con sus compañeros, los excéntricos musicales Pancho “El Guanaco” que tocaba el violín en una lata de aceite en  una cuerda de alambre y Juancito Godoy “Serruchito” que tañía melodías con un  serrucho, arqueándolo.      

Pionero de hitos que marcaron su itinerario histriónico, recordaba en uno de sus  reportajes, cuando Carlos Gardel, en una de sus vueltas por Montevideo allá por 1933, visitando el Mercado del Puerto, acodado al histórico estaño de Roldós, le pide sonriendo a Fosforito(1) que toque las castañuelas, el Fósforo agradeció, mandándose un concierto de mi flor, que “El Mago” premió cantándole (a capela) unos versos del tango “GORRIONES” que a los testigos presentes conmovió cuando los dos se abrazaron, llenando el ámbito de risas, lagrimas y aplausos.

En la década del 60, es invitado por “El Gallego” Sola (popular promotor de Show internacionales), lo lleva al balneario internacional  Punta Del Este, contratándolo para que cumpla su rutina publicitaria, caminando por la Avenida Gorlero vestido de “Chaplin” anunciando su cartelera de espectáculos. De ahí en adelante siguió haciendo sus temporadas de verano en “La Punta”, pero en carnaval actuaba en los tablados de Montevideo en la categoría de dúo-cómico: Fosforito(1). integrado por el Fosforo y su hijo Sergio Rezzano. Después vendrían sus presentaciones en el programa pionero de la TV. Uruguaya “Telecataplúm”, trouppe uruguaya con la que recorrió los teatros de Comedias-Musicales de  Montevideo y Buenos Aires, después como humorista  actuó en Show en TV. de Chile, Paraguay, Brasil.

Provocaba el asombro del público cuando en los bailes de carnaval en el Parque Hotel, era invitado por los maestros Juan D’Arienzo  a hacer ritmo con sus huesos o cucharas, acompañándolos  en la milonga “LA PUÑALADA” y a Racciatti en “LA CUMPARSITA”,provocando el emocionado aplauso de los bailarines, que se paraban (frente al escenario), para escucharlos. 

Fue proclamado figura del carnaval y homenajeado por conjuntos  carnavalescos, unos imitándolo y otros exaltando su triunfal trayectoria, antes y después de haber obtenido el cetro monárquico de ser elegido por la Comisión Municipal de Fiestas: “Marques De Las Cabriolas”  encabezando el primer desfile de nuestra fiesta más popular: el Carnaval del Uruguay. 


LUNFARDISMOS
(1) Fosforito: Carismático personaje incorporado al folklore de nuestra ciudad
                       iluminándonos con su sonrisa “chaplinesca”,  exhibiendo su  catálogo de
                      disfraces y luciendo sus títulos de artistas callejero y publicista ambulante
                      e independiente
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