CRISTALINO

Dinorah Polakof de Zaidensztat

 

Cristalino había nacido en el fondo del mar. Provenía de la familia de los peces “rodaballos” y su aspecto era muy curioso pues parecía haber sido aplastado por una apisonadora. 

Cuando nadaba lo hacía de costado y sus ojos - ubicados en la parte superior de su cuerpo - observaban todo lo que sucedía en el mundo marino.

Y así fue como descubrió que todos los peces poseían brillos multicolores pero él solo tenía una tonalidad blanquecina y descolorida. ¡Qué triste se sintió Cristalino!

- Buenos días, pececito - dijo una sonriente estrella de mar que pasaba por allí.

- Bue... buenas - le contestó el pececito llorando.

- ¿Por qué tan triste ?

- Soy el pez más feo del mundo, no tengo colores.

- Ven vamos a conocer a mis amigos - sugirió la estrella y de ese modo invitó a Cristalino a realizar un largo viaje. Y juntos recorrieron el amplio océano.

Cuando el pulpo conoció al pececito y supo el motivo de su tristeza, estiró uno de sus ochos tentáculos y le regaló el color violeta.

Las algas de colores le obsequiaron al visitante sus tonalidades: rojas, verdes y marrones; y el pez mariposa cubrió a Cristalino con hermosas rayas y lunares mezclados entre sí.

Ahora sí ¡qué alegría! El pececito jugueteaba, cantaba, sonreía y era tal su felicidad que hasta formaba olas con su cola en movimiento.

Gracias, gracias estrellita amiga - exclamó loco de contento. Y ésta, que se encontraba cerca de una medusa transparente que los miraba, invitó a ambos a dar un paseo. Y juntos se los ve a los tres nuevos amigos jugando en las profundidades del mar.


POLAKOF, Dinorah (n. Montevideo)- Experta en Literatura Infantil, maestra especializada en Educación Inicial, cursó estudios de perfeccionamiento en la Cátedra Juana de Ibarbourou. Ha incursionado  en el ensayo y la narrativa. Desde 1998 dirige la sección de Literatura Infantil del Semanario Hebreo, publicación que ha sido destacada por realizar una crítica literaria académica y por una permanente actualización sobre el tema. Asimismo, rescata la narración oral y difunde los cuentos para niños en Talleres de Cuentacuentos dirigidos a pequeños desde los 20 meses. Ha desarrollado la coordinación de Encuentros con abuelos y nietos con la finalidad de estrechar los vínculos naturales, y el libro como mediador. Creadora de nuevas estrategias y técnicas lúdicas para motivar a la lectura. Ha publicado diversas notas a los boletines de AULI.


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