www.EnlacesUruguayos.com

2002 ~ 13 años difundiendo nuestras raíces ~ 2015


La “Cachimba del Piojo”, ese Montevideo que no todos conocemos.



 

Cuantas veces hemos sentido decir “lejos como la cachimba del piojo”

 

                                                Sin dudas muchas veces, sin embargo muchos de nosotros no sabemos que la cachimba del piojo si existe; a tan solo minutos del centro de Montevideo, específicamente en las proximidades del barrio La Teja, en lo que en la actualidad es un cantegril o asentamiento que lleva ese precisamente ese nombre.

 

                                                               Pero volviendo a la cachimba del piojo, esta es una fuente de aguas subterráneas que abasteció a barrios enteros de oeste de Montevideo, desde 1860, los vecinos de La Teja, Paso Molino y del Cerro iban a pie o a caballo hasta la esquina de Heredia y Molina para abastecerse de agua en la cachimba, famosa por su cristalinidad y frescura. Hasta que no hubo servicio de agua corriente fué la única que los vecinos de la zona disponían  para sus usos cotidianos y fue la fuente de agua preferida por los niños para refrescarse en los calurosos días del verano.

 

El origen del nombre se le atribuye al apodo del un vecino  a quien llamaban “piojo” , y según otras personas a unos minúsculos insectos que rondaban el pozo. En todo caso era proverbial la pureza de su agua, esta se echo a perder alrededor de 1940 por los desperdicio arrastrados por las lluvias en esas calles de tierra, hasta que un vecino, a fines de 1960 el Sr. Walter Victorica, conocido como “El Toco” logró recuperar el legendario patrimonio, este vecino se había criado entre esas calles y casas pobres que con el tiempo pasaron a ser llamadas con el nombre del popular manantial. Aunque se había mudado del barrio, Victorica decidió y consiguió recuperar la cachimba. Luego que se realizaron análisis que corroboraron la potabilidad del agua decidió solicitar adoquines a la Intendencia de Montevideo y con la ayuda de vecinos acostumbrados a trabajar en conjunto, se dedico a profundizar el pozo, se construyó un muro de siete metros de altura para impedir que ingresara basura al mismo y se instaló una canilla para modernizar el sistema. “El Toco” recuerda que no le pareció suficiente, por lo que se dirigió a Marmolerías Unidas, en la calle Avenida Italia, donde le obsequiaron un trozo de mármol para adornar aquel pequeño monumento.    

 

Victorica, escribió un poema dedicado al agua cristalina de la cachimba y a la gente que concurría al lugar, en esa época en auto o en ómnibus en busca de un agua única, incomparable y distinta a la que se obtenía al abrir cualquier otra canilla. La fecha que se lee en el mármol es de 1976

 

A inicios de 1990 se decidió taparla y desde entonces sus aguas son canalizadas hasta el cercano arroyo Pantanoso, el muro se redujo a a la mitad, solo permanece el mármol y una promesa de convertir al lugar como monumento nacional.

Tal vez para no acabar con una centenaria tradición se colocó a su lado una canilla en la que se obtiene agua de O.S.E

 

Regresar a Enlaces Uruguayos