Viejo Almacén de mi Barrio


Viejo almacén de mi barrio, recuerdo perecedero, de gente trabajadora fuiste el amigo sincero.

Y la mano anotadora de Don José en la libreta plasmó en sus hojas historias y precios con pocos ceros.

Un litro de kerosene, una barra de jabón, medio kilo de lentejas.

Gofio, fiambre, almidón,queso, dulce y las galletas.

Caramelos, pan rallado, hasta un carretel de hilo y las hojas de carpeta.

Y me viene a la memoria aquel ruido del lechero, la yapa y barras de hielo cubiertas con arpillera.

Recuerdos, tantos recuerdos, si alguien pudiera lograr que el tiempo se detuviera!


En las páginas de esta libreta está plasmada la historia del diario vivir del Sr. Luis Bautista Correa y su esposa Sra.Leoncia Avila quienes residían en el barrio La Teja de Montevideo en el año 1923.

Agradecemos a nuestro amigo Víctor Hugo Fraygola por haber compartido con nosotros este hermoso recuerdo que perteneció a sus abuelos.


De Maria desde Long Island, U.S.A

Recuerdo cuando iba con la famosa bolsa chismosa, que los de mi epoca seguro recordaran, se veia todo lo que cargabamos en ella.

Caminaba por mi calle tan grande veia todo, los arboles, saludaba a tanta gente mientras avanzaba por esa calle de tierra, de mil colores, soñando con que iba a ser cuando fuera grande, se cruzaban perros, don Jose, don Pipo, Doña Rosa, mucho movimiento, ropa colgada, cometas, alegria, todo se mezclaba, me acuerdo que no me gustaba llevar anotado lo que necesitaba entonces contaba los dedos si eran 6 cosas sabia que tenia 6 dedos ocupados, pero siempre me sobraba uno y decia que mas era?, bueno no importa vengo otra vez, igual era tan lindo. Cuando llegaba al almacen estaba el panadero que tanto quise, asi le deciamos nunca supe porque porque ahi no se fabricaba pan simplemente tenia mas pan que los demas. Tanto quise por que recuerdo con mucho cariño como me sentaba en las bolsas que tenia para vender maiz, alpiste, y tantas otras cosas, me sentaba y pasaba tanto tiempo escuchando sus historias, era como un tio viejo, lo quise mucho, lo admiraba porque tenia la capacidad de viajar desde el viejo mostrador, y en sus ojos veia que sabia mucho, despues de atender todos los clientes, que muchos de ellos llevaban paquetes en papel de estrasa (creo que se escribe asi( 1/ 2 kg. de azucar, 1/4 litro de aceite.... todo esto de caramelos....etc.) saliamos afuera y siempre me convidaba con una fanta y volviamos a charlar un rato mas debajo de aquel sauce lloron.

Comparti mucho con el porque era un hombre que tenia mucho sentimiento en su manera de expresar y siempre contaba historias que me interesaban. Sin embargo tenia un dejo de soledad tal vez habia sufrido mucho pero nunca lo supe. Solo que era el panadero mi amigo, cuando el murio llore como si hubiera sido de la familia. Donde quiera que este el supo hacer de aquel viejo almacen un lugar favorito para mi, y un lugar donde aprendi a conversar y disfrutar de momentos que quedaran grabados en mi mente por siempre.


De Elena desde Montevideo

Hoy me toco abrir esta hermosa pagina y ya soy mayor soy uruguaya y tengo un hijo

que emigro.- Soy hija de emigrantes, mi padre Gallego, Don Ramón, tenía un almacén en Barrio Belgrano, en la calle Ayacucho y Luis Alberto de Herrera le había puesto almacén “El Encanto” pero era mas conocido por el almacén de Don Ramón.-

En ese almacén trabajaba don Ramón su señora, mi hermana y yo, algún chico del barrio que realizaba los repartos a domicilio, se tomaban telefónicamente por la mañana o se mandaba al chico a buscar la lista y antes de mediodía se llevaban a la casa de los clientes

Papá era gallego bueno en esa época todos los que tenían comercios en el barrio como almacén, bar., panadería eran emigrantes El almacén era ramos generales, en la época que no había supermercados, en el vendíamos harina, azúcar, yerba , todo fraccionado un cuarto kilo , medio kilo o un kilo, productos lácteos . También se conseguía un mejoral, una aspirina, una curita, pollos matados en el momento, se vendía aceite, alcohol y kerosén. Fuera del mostrador había bolsas de trigo, alpiste, maíz, papás -, También había galletitas, fideos. EL pan que el panadero traía temprano y a medio día, con los biscochos semi. calentitos.,- Había también artículos de bazar, de ferretería, artículos escolares, artículos para modistas, como hilos, botones, ganchitos para las polleras, agujas de mano y de maquina, productos lácteos, fiambres, vinos

En el almacén se recibíamos las cartas que venian de exterior porque los vecinos no estaban en la casa y cuando volvian de sus labores retiraban su correspondencia y se permitía a las personas hablar por teléfono, no existía el tiempo, tampoco lo cobraba la oficina estatal, en el barrio muy pocos vecinos tenían teléfono.- Cuando un familiar llamaba algún vecino se iba a buscarlo de inmediato,.-

Bueno yo era una niña y había un señor que tenia una orquesta, y un integrante de ese grupo Rodolfo vivía en la misma cuadra del almacen y como joven o niña me encantaba irlo a buscar porque me parecia que era algo muy importante, esa llamada telefónica, me parecía que trabajar en una orquesta era como ser un actor

La meta el cliente tiene razón, no discutas con el cliente, era lo que siempre acerca a innumerables vecinos al almacén, no se permitía hablar., de otro vecino, no Doña Luisa, los chismes de barrio afuera, les replicaba mi padre.-

A los niños que venían a comprar se le daba la yapa., que consistía en uno o dos caramelos o un chocolatín,- Siempre sobre el mostrador tarros con caramelos que se vendían pero se usaban para la yapa.-

Aquellos barriles de yerba que se le daban a las comparsas del barrio para hacer los tamboriles, que cada uno se hacia el suyo.

No existían las tarjetas de crédito y los propios almaceneros crearon el crédito para sus clientes

 

Algunos vecinos tenían una libreta mensual en donde pagaban una sola vez al mes sus compras, otros solamente anotaban en una pequeño papel y pagaban semanalmente, sobre todo donde habían empleadas de servicio domestico, ellas compraban y luego pagaban los patrones

También alrededor del almacén se formaban fiestas en carnaval los domingos para jugar con agua, todo el barrio salía a la calle con cacerolas, baldes, o lo que encontrasen y se iba al almacén a conectar la manguera para dichos juegos,

Los vecinos podían poner en las vidrieras del almacén avisos de compra o venta de artículos que ellos tuviesen en sus hogares, .-

Las barricas de yerba mate la usaban los grupos de candombe para hacer sus tamboriles .-

El almacén de barrio que hizo que en los barrios existiese la camarería entre los vecinos, y que todos se conociesen, nada que ver con lo que es hoy un supermercado, frió y sin sentimientos, no se encuentra mas lo que existía en esos almacenes de barrio.-

Elena


De Yerar Grimaud desde Elizabeth, Nueva jersey, U.S.A.

Lindo muy lindo recuerdo .

El almacén de Don Ramón no solo era una esquina más, fue todo un baluarte de mi querido y pequeño Barrio Belgrano.

Barrio al igual que nuestro país, esta ubicado y apretado por tres gigantes que son Buceo, Pocitos y Parque Batlle, ahí en el medio de la convergencia y pegadito al ex campo chivero, nací.

Ex Barrio la Mondiola hoy Barrio Belgrano.

Con la Señora que te escribió y su hermana nos criamos . Don Ramón y Doña Luz sus padre al igual que los vecinos de la cuadra Ayacucho entre Luís Alberto de Herrera y Chacabuco son los responsables de en parte mi, formación y personalidad.

Fuimos vecinos con Elena y su familia por 20 años y mi abuela Doña Mari agracia Di mateo y como ella menciona Doña Dora mucho mas que eso, ellas vieron llegar a los gallegos.

¡!!QUE GENTE NESTOR!!! Dios lo tiene que tener en un lugar muy especial.

El Encanto era el teléfono familiar del barrio, era la libreta de apuntes, el refuerzo mas rico de la merienda, era el escondite favorito de la escondida y los bizcochos de la mañana, el punto de encuentro para el baile y la reunión tempranera del sábado antes de ir a jugar fútbol al parque de los Aliados.

Para un servidor y Elena se debe acordar, mi primera vidriera rota de un hondazo.

Le arruine a mi viejo el aguinaldo y el siete todavía me duele de la movida que el Toto me dio.

Nunca lo vi caliente a Don Ramón, siempre te abría por el costado no importaba la hora que fuera. Tenía en el piso las bolsas de arpillera con maíz, trigo y café. Me gustaba sacarle algunos granitos de café (hoy mi gran vicio), sin moler en grano y masticarlos.

Don Ramón manda decir mi vieja que le mande un Nevada que después se lo paga, mi primer cigarrillo, otra movida, esta vez de mi vieja.

Eramos un montón de chiquilines y vivíamos en la calle ahí en mi querido barrio Belgrano.

Hoy con varios de esos amigos sacamos la comparsa Senegal, que es la heredera de Añoranzas Negras que el Macho Lungo la sacaba de Chacabuco y Talcahuano a tres cuadras de lo de Don Ramón.

Te cuento un secreto, en los tres años que Dios me dio la dicha de volver a vivir a mi querido paisito, del 98 al 2001, radique en Solymar donde recalo cada vez que puedo hacerme una escapadita a Uruguay.

Trabajaba en el sello discográfico en el centro. Cuando me iba de regreso para Solymar, muchas noches estacionaba en Maipú y Comodoro Coe y como decíamos en mis años mozos, trillaba el barrio repleto de nostalgias. Me sentaba en frente a lo que había sido el almacén El Encanto y recordaba . Una noche estaba escribiendo el primer año de Senegal y allí frente a lo que había sido el almacén de Don Ramón hice la presentación y parte de este segundo tema que dice así.

 

NOCHE DE LUNA Y TAMBOR

PUEBLO SINCERO

TE INVITO A VENIR EN CARNAVAL

A MONTEVIDEO

 

EN EL SUR ES DONDE ESTA

NUESTRA TACITA DE PLATA

PEQUEÑA CIUDAD DE SOL

OCULTA AL FONDO DEL MAPA

SI TE QUIERES DIVERTIR

APURATE YO TE ESPERO

VERAS QUE NO OLVIDARAS

A MI URUGUAY EN FEBRERO

 

BIEN PEGADITO Y AL BUCEO

Y AL ESTADIO CENTENARIO

NUESTRO BARRIO ALLI SE ALZA

POR ESO ASI LE CANTAMOS

NACI EN EL BARRIO BELGRANO

BRILLANTE ESTRELLA DE MAR

NO BUSQUES LUGAR MAS BELLO

PORQUE NO LO ENCONTRARAS

 

Que bueno Néstor que me permitas a través de tu página esta melancolía, enlaces sigue hoy más que nunca con razón de ser.

Y a Elena y su familia gracias

YERAR GRIMAUD


Desde Uruguay  Walter Antonio Fernández Píriz

El Almacén de Don Escorsa. Al ser el menor de cinco hermanos, era el encargado de los mandados. Lo rutinario tenía el estímulo de algún vuelto olvidado o la consabida yapa. Igual que todo almacén que se aprecie estaba sobre un esquina, la formada por el cruce de las avenidas Joaquín Suarez y 19 de Abril. Esta denominación es moderna pues en el año 1944 la 19 de Abril no llegaba hasta la Av. Millán sino que terminaba sobre Suarez pues las dos cuadras restantes eran campo baldío. Por lo que el almacén estaba en la esquina de Suárez y el baldío. Al costado del almacén cruzando el baldío se alzaba, creo que aún hoy, una altísima araucaria olvidada de alguna casa quinta o coqueta mansión del pasado. En frente, en el encuentro de Reyes y Suárez, estaba el servicio meteorológico y oceanográfico, la actual Casa de Gobierno. El primero que la ocupó fué Luis Batlle Berres con su señora y sus dos hijos varones. Ese era el entorno del almacén; pese a sus vecinos era humilde y de barrio. Tenía todo lo que contó Yerar Grimand. Voy a contar lo distinto. Cuando llegaba la primavera así como los jardines se pueblan de flores, el almacén se llenaba de cometas. Ah ... las cometas de Don Escorsa. Prolijamentes confeccionadas con sus múltiples colores eran el sueño de todo niño que había intentado hacer una y comprobado lo dificultoso de la tarea y al fin ver que no quedaba linda, con todo, uno la amaba igual que a una hija fea.. El encanto de las cometas de Don Escorsa era el que además de su contrucción cuidadosa, remontaban fenómeno. Sus cañas finas de tacuara que él conseguía en el próximo Prado, las hacía muy livianas, fuertes y voladoras. Si fuesen botes diríamos que eran muy buenas marineras. Los generosos flecos y proporcionados tiros completaban el buen trabajo. Como toque final en su centro tenían un coqueto adorno de papel de plomo con un fino calado prdocto de un afilada tijera y bien dolados papeles antes de los cortes. A nosotros no nos salían tan buenos los intentos de imitarlos en las que hacíamos en casa. Lo que impedía la frustración es que eran fácilmente adquiribles. Los baratos barriletes no se convertían en un drama cuando quedaban colgados de algún árbol o cable. Otra cosa eran las delicadas estrellas de multicolores brazos.Los luceros eran más difíciles de remontar por estar forrada toda la superficie de su octógono. Un lujito y mi preferido era la mitad superior estrella y la inferior lucero. La reina de todas era una única cometa que realizaba y llamada la bomba. La más grande de todas y con la curiosidad de ser perfectamente circular. Lo lograba al unir los extremos de las cañas de su armazón medianre muy finas cañas como quién forma una llanta. Para resaltar su individualidad era muy sobria, para que llamara la atención sólo por su tamaño y forma. Lo lograba. Estas aves de papel que poníamos en el cielo pertenecen a épocas distantes, ni se me ocurre compararlas a las actuales. Es mi deseo que los niños de hoy vean las suyas con el mismon cariño y asombro con que nosotros veíamos las nuestras.  Que caigan en la cuenta que nosotros hacíamos volar mariposas de papel en el cielo y ellos ahora en la X O (para quien no sabe X O son las computadoras "ceibalitas) tienen una cometa que los puede remontar al Universo.


Si tenés algun recuerdo sobre el Almacén y querés compartirlo gustosamente lo publicaremos en esta página. Escribir a :

Nesuar@aol.com

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