www.EnlacesUruguayos.com

2002 ~ 14 años difundiendo nuestras raíces ~ 2016


La Vuelta Ciclista del Uruguay


Lindo, Lindo, Lindo!

El primer relator de la Vuelta fue
también su inventor, Enrique
“Chetto” Pelliciari, quien relató la
primera edición en 1939. Varios
personajes lo siguieron en la aventura
de contar las escapadas, los
embalajes y las historias de una
semana en la que miles de personas
recorrían el país casi en su totalidad.
Así las transmisiones radiales de la
Vuelta Ciclista del Uruguay datan
de mucho antes de la era del celular.
En épocas pasadas llevar a los
receptores el cuento de la recorrida
de las diecinueve capitales requería
un importante dispositivo de personas
y recursos técnicos, malabares y artesanías
que iban logrando transmitir, no siempre sin
baches, cubiertos por la imaginación de los relatores,
las alternativas de uno de los pocos
deportes que en Uruguay logran hacerle sombra
por una semana al fútbol.
En su momento de auge, la Vuelta llevaba de capital
en capital a un torrente de dos o tres mil personas,
lo que significaba una revolución en las localidades
que la iban recibiendo para alojar a sus protagonistas
hasta la madrugada siguiente. Las ciudades
visitadas perciben en la actualidad entre 20 y
30 mil dólares por consumos en ese día de visita.
Además de los ciclistas y sus equipos, un componente
de la avalancha humana son los equipos
de transmisión radial. Aunque dentro de la
multitud de ciclistas y equipos no son un número
significativo, su presencia es esencial y llamativa.
Por lo general las transmisiones trabajan
con un despliegue que cuenta con un conductor
de la transmisión, dos relatores y dos locutores
comerciales en la camioneta central. Además
deben contarse los relatores en los móviles, los
conductores y los técnicos de la transmisión.
Dos radios han transmitido históricamente la
Vuelta y lo siguen haciendo hoy: Radio Sport y
Radio Cristal de Las Piedras. También ha habido
intentos como el de la fusión de Carve y Universal
en 1989, pero la no repetición de la experiencia
habla a las claras de lo delicado y minucioso de un
montaje que exige manejar cientos de detalles. De
ahí la existencia de una especie de familia con largos
años de conocimiento entre quienes se dedican
al trabajo de cubrir la Vuelta. Claramente, la
especialización exige continuidad para acumulación
y coordinación de los equipos
que trabajan en el relato de la Vuelta.
Mientras dura la carrera las transmisiones
radiales comienzan en la madrugada
y se prolongan hasta entrada la
tarde. En una época se emitía directamente
desde el móvil central, que
contaba con un pequeño transmisor
de menos de un quilo de peso que
lograba emitir una señal de unos 1.750
megahertz de potencia. En la década
del 80 se utilizó un método que consistía
en puestos de transmisión por
línea cada cincuenta quilómetros. Los
móviles transmitían por aire su señal a
los puestos montados, con un alcance
de entre 25 y 30 quilómetros, los puestos recibían
la señal y la enviaban a Montevideo, donde el operador
central utilizaba la que estuviera saliendo
más clara para sacar al aire. Este mecanismo generaba
un gran empleo de operadores y técnicos en
los equipos de transmisión de la Vuelta y muchos
de ellos –cuando les tocaban los primeros puestos–
debían levantarse cerca de las cuatro de la
mañana para poder tener todo listo a las siete.
Los recientes avances tecnológicos aplicados a
la comunicación han tenido un efecto ambiguo
sobre las transmisiones de la Vuelta. Por un lado
han mejorado las posibilidades y la calidad de las
transmisiones, pero por otro han disminuido la
cantidad de técnicos y asistentes, bajando así la
intensidad de uno de los circuitos de creación y
acumulación folclórica más característicos que
nos quedan.


Video de la llegada de la 64 Vuelta Ciclista del Uruguay

El audio de esta página es cortesía de los muchachos de la Rueda Rueda de la Web


      Regresar a Enlaces Uruguayos