
La
Mesa...

Este mundo
es el camino
Para el otro, que es morada
Sin pesar;
Mas cumple tener buen tino
Para andar
esta jornada
Sin errar.
Partimos cuando nacemos,
Andamos mientras vivimos,
Y llegamos
Al tiempo que fenecemos;
Así que cuando morimos
Descansamos.
Jorge
Manrique
Dedicado a la memoria de Pocho, Nelson y Don Luis
No era
precisamente una mesa, era un escritorio, con su cajón y todo,
vaya uno a
saber de
donde Nelson Anastasia lo había sacado, casi quince años atrás,
pero cambió de “sexo" y se convirtió en mesa, la mesa de la ROU,
la mas codiciada por los asiduos a la panadería.
Hoy la ví en la basura y mis
ojos se humedecieron sin quererlo, no se si por cobardía al ver
que está terminando una época, mi época, no se si por
nostálgico.
A su alrededor se forjaron
sueños, se contaron secretos, se cobijó el triste y el solitario
y también en ella muchos fueron los reencuentros.
En ella se sentó gente que ya
no está y hubiera podido sentarse mucha gente de regreso.
Supo del cariño de algún padre
que traviesamente traía bizcochos de otro lado, supo del primer
cliente fiel de cada día, incansable y rutinariamente allí a las
seis de la mañana, supo conocer a mi madre y tal vez a la tuya.
Tanto la mesa sabía de
Uruguay y
sus cosas que era como una hermana y no una cosa.
A pesar de la tristeza también
siento alegría, tal vez en algún lado estarán Pocho, Luis y
Nelson sentados en la mesa, recordando las cosas que escribió
Manrique.
Néstor Suárez
Elizabeth, 3 de
marzo, 2005
Regresar a Enlaces Uruguayos
|