Irineo Leguizamo

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2002 ~ 11 años difundiendo nuestras raíces ~ 2013


Historia política de Uruguay, siglo XIX

Por el Profesor Walter Rela

Hacemos notar el alto valor que tiene para los lectores el excelente trabajo investigativo del Profesor Walter Rela.
Le agradecemos que nos permita compartir este invalorable material de estudio que difunde cronológicamente temas de sociedad y cultura como complemento de las acciones políticas, militares y diplomáticas del Uruguay en el siglo XlX


PRESENTACIÓN
Aunque abreviada la siguiente información es una fuente referencial histórica de
Grandes acontecimientos políticos, militares y diplomáticos ocurridos en el siglo
XIX desde la Revolución Oriental iniciada a fin de febrero de 1811, el inmediato
Liderazgo del Jefe de los Orientales, hasta 1899 bajo la Presidencia Constitucional de
Juan Lindolfo Cuestas.
Aplicada como introducción a la Serie Uruguay Sociedad y Cultura siglo XIX permitirá
Al lector apreciar como el país tuvo un perfil propio que lo definió entre otros de
Hispanoamérica .

Walter Rela
Montevideo, mayo 2013

Este tercer volumen está dividido en tres partes: 1. 1817-1824 correspondiente a la
Dominación Portuguesa, 2. 1824-1828 a la Dominación Brasileña, 3. 1825-1830 a
la Cruzada Libertadora e Independencia Nacional y Asamblea General Constituyente y Legislativa.
La invasión de las tropas portuguesas al territorio de la Provincia Oriental por el N.O. y S.E. el 7 de agosto de 1816 y las consecutivas acciones militares con las fuerzas patriotas hasta la derrota de éstas en la batalla en el Tacuarembó chico
(enero 22 de 1820) están estudiadas en el vol. 2 “Artigas”.
La entrada del Brg. Gral. Carlos Federico Lecor en Montevideo como Gobernador y
Capitán General inmediatamente de su capitulación (enero de 1817) y alentada por
la minoría del Cabildo de la ciudad que lo recibió con solemnidad, marca el inicio de
la Administración Portuguesa. Con la pacificación de la Campaña Oriental (1820),
se afirma toda una política de dominación administrativa y militar, para la que los portugueses contaron con la adhesión de cabildantes serviles, comerciantes y ha- cendados, en suma, todos los que de una forma u otra se beneficiaron del nuevo régimen. Pero la cambiante situación política en Europa y en particular la de la Corte Lisboeta, que obligan al rey Juan VI a regresar a Portugal con la consecuente Regencia del Príncipe Pedro de Alcântara, llevarán rápidamente a la independencia de Brasil el 7
de setiembre de 1822.
Esto se reflejará en la llamada Provincia Cisplatina con la dura lucha política entre las fuerzas portuguesas de Voluntarios Reales del Rey comandadas por el Brg. Gral. Alvaro da Costa de Sousa Macedo con asiento en Montevideo y las que obedecen a Lecor que estableció su cuartel general primero en Canelones y luego en San José. Entre los años 1822 y 1823 hubo varios intentos revolucionarios que por distintas circunstancias (internas y regionales) fracasaron, pero abrieron la perspectiva de la gloriosa Cruzada Libertadora del año 1825.
Es en este período que actúa con gran alcance político la Logia secreta de los Caballeros Orientales y es también cuando el Cabildo de Montevideo que en ejemplar sesión del 29 de octubre de 1823 resuelve por unanimidad “Que declara nulo, arbitrario y criminal el acto de incorporación a la Monarquía portuguesa sancionado por el enunciado Congreso de 1821...”.
El acuerdo entre los generales da Costa y Lecor (noviembre 18 de 1823) y el retiro del primero con sus fuerzas (febrero 28 de 1824), que se embarcaron para Lisboa,
permitió a Lecor una nueva entrada en la ciudad de Montevideo (marzo 27).
Desde ese día y durante los años 1824-25 estuvieron marcados por la rígida dictadura que Lecor impuso a la Dominación Brasileña.
Serán los rotundos triunfos militares de los patriotas orientales del año 25 (setiembre Rincón, octubre Sarandí) los actos políticos definitorios hacia la Independencia Nacional de la Asamblea de la Florida, la acción del Ejército Republicano de las Prov. Unidas que se incorpora a la lucha (diciembre 1826) marchando hacia el Bra-
sil e infligiendo derrota irreversible en Ituzaingó (febrero 20 de 1827) así como la toma de Misiones por Rivera (febrero 1828) acelerarán la firma de la paz entre Brasil y la Argentina, que dará la independencia al Estado de Montevideo.
El fin de la Dominación Brasileña, ocurre cuando el Emperador Pedro I firma la Convención Preliminar de Paz (agosto 30 de 1828), Lavalleja lo hace veintiún días después (setiembre 20), el gobierno de las Provincias Unidas a la semana siguiente
(setiembre 29) y por fin se canjean las ratificaciones en Montevideo el 4 de octubre.
El 22 de noviembre de 1828 se instalan en la villa de San José los Representantes electos que proclaman el 24 la Asamblea General Constituyente y Legislativa del Estado.
La Cruzada Libertadora (abril de 1825) concluye con la solemne Jura de la Primera
Constitución de la República Oriental del Uruguay (julio de 1830).
Seis años decisivos en que los patriotas orientales tanto en el plano militar como político y hasta diplomático utilizan permanentemente todos los recursos y aprovechan las posibilidades que concluyen en su objetivo fundamental: la Independencia nacional absoluta.
Ni tutela de Brasil ni de las Provincias Unidas (aunque en noviembre de 1825 haya
un expreso reconocimiento por la reincorporación de la Provincia a la Nación Argentina) la consolidación del ideario político se logra con la firma (fines de agosto)
y ratificación tripartita de la Convención Preliminar de Paz de 1828 que puso fin a
la guerra.
Sin duda la diplomacia británica con representantes de alto profesionalismo actuando en Río de Janeiro y en Buenos Aires, demostraron un hábil manejo de las instrucciones recibidas por su cancillería (ante los avances y retrocesos que los gobiernos
de la región por razones puntuales favorecían o entorpecían las negociaciones) fue piedra fundamental de este proceso por el que los orientales logran mostrar “al mundo que merecemos ser libres” al decir de Lavalleja en su proclama (Soriano, abril de 1825).
Pero el peso de la triunfal lucha militar de Rivera (Rincón, las Misiones) de Lavalle-
ja (desde la Cruzada Libertadora a Sarandí) y del Ejército Republicano en Ituzaingó

(febrero 1827) fue decisiva en la resolución del Imperio de buscar la paz cuanto antes.
Simultáneamente hay que resaltar la función política cumplida por los miembros de
la Sala de Representantes de agosto de 1825 al aprobar las Leyes Fundamentales y otras que dieron perfil válido a la Prov. Oriental, seguida por el no menos admirable trabajo de los que integraron la Asamblea General Constituyente y Legislativa que coronará su obra con el texto constitucional de 1830.
Este cuarto volumen comprende el período histórico que va desde la Jura de la Pri-
mera Constitución de la República Oriental del Uruguay (1830) hasta comienzos del siglo XX (1903).
Está dividido en tres períodos: 1. 1830-1864, 2. 1865-1875, 3. 1876-1903.

Dada la extensión del total y respetando la tradición histórico-nacional, al final de cada uno incluimos la bibliografía y el índice de nombres para facilitar la consulta del usuario.

1. 1830-1864
Los gobiernos de Rivera y Oribe como los dos primeros presidentes constitucionales
(1830-38), la renuncia bajo protesta del segundo a continuación del levantamiento militar de Rivera contra su legítima autoridad, la declaración de guerra de Rivera a Rosas y la internacionalización del conflicto (primero en tierras del litoral argentino, luego en el Uruguay) formalizan la conocida Guerra Grande (1839-51).
La tan deseada paz (octubre 8 de 1851) trajo una inmediata política de fusión de los partidos blanco y colorado en que parecía primar los altos intereses de la patria
(colapsada económicamente por la guerra) antes que los sectoriales.
Pero transcurren los accidentados gobiernos de Giró (marzo 1 de 1852 a 24 de setiembre de 1853), de Flores (marzo 12 de 1854 al 10 de setiembre de 1855), y el de Pereira (marzo 1 de 1856 al 1 de marzo de 1860).
La pugna de intereses partidarios llevaron al “renacer” de las divisas (nacidas en la batalla de Carpintería, setiembre 19 de 1836) y de nuevo blancos y colorados se enfrentan en el gobierno de Berro (marzo 1 de 1860 al 1 de marzo de 1864) y con el interinato de Aguirre como Presidente del Senado (marzo 1 de 1864 al 15 de febrero
de 1865).
Los duros enfrentamientos militares y navales durante la Guerra Grande en territorio nacional; y en aguas del río de la Plata y del río Uruguay con la participación de legionarios extranjeros (franceses, italianos, vascos) y del apoyo de fuerzas francesas, inglesas y brasileñas, más el importante soporte financiero de Francia para con
el Gobierno de la Defensa de Montevideo, tendrán como marco diplomático las distintas misiones franco-inglesas con miras a consolidar la paz en la región.

Dos cruentos episodios marcaron a fuego la historia política del Uruguay entre los años 1858 y 1864: la batalla de Quinteros (enero 28 de 1858) con el consiguiente fusilamiento de los jefes revolucionarios (el más notorio el Gral. César Díaz) ordenado por el Gral. Anacleto Medina y la heroica defensa de Paysandú asediada por tropas orientales de Venancio Flores, más las brasileñas de Mena Barreto y la armada al mando del Alm. Tamandaré (diciembre 2 de 1864 a enero 2 de 1865) con el trágico epílogo del también fusilamiento de Leandro Gómez, sus jefes y oficiales, al parecer bajo responsabilidad del Gral. Gregorio Suárez.

2. 1865-1875
Comienza con la toma y destrucción de Paysandú por los ejércitos de Flores y de Mena Barreto, auxiliados por la armada del Alm. Tamandaré (en.2) con el inmediato fusilamiento de Leandro Gómez (heroico defensor de la plaza) y de sus oficiales. Firmada la paz en la Unión (feb.20) por el representante del gobierno interino de Tomás Villalba, por el del Gral. Flores y por el del brasileño Silva Paranhos, el jefe
de la revolución llamada Cruzada Libertadora entra en Montevideo ante la indiferencia de los ciudadanos.A pocos meses (mayo 1.) al firmarse el pacto de la Triple Alianza entre Mitre, el Emperador Pedro II y Flores, los ejércitos de estos tres países emprenden la cruenta guerra contra el Paraguay en la que inscriben batallas como Yatay, Estero Bellaco, Tuyutí, Sauce o Boquerón, Curupaity y otras en que las pérdidas de vidas humanas de todos los contendientes fueron cuantiosas.
Flores que estuvo temporalmente al mando de los regimientos orientales, volvió a un país que padecía una fuerte crisis política y financiera.
La frustrada detonación de la mina en el Fuerte (destinada a matarlo en jun.30 del
67), el inoperante levantamiento de tropas (en.1868) a cuyo frente estaban sus dos hijos Fortunato y Eduardo (el primero huyó a Buenos Aires), el fracasado movimien-
to revolucionario de Berro (feb.19) convierte ese día en un doble y luctuoso acontecimiento: los asesinatos de Flores y de Berro.
Pedro Varela, Presidente del Senado asume interinamente por decisión de la Asamblea General la titularidad del P.E. hasta la elección del Cnel. Lorenzo Batlle.
El 1º de marzo de 1868 el nuevo presidente comienza su mandato con la herencia de una grave crisis monetaria y financiera generada durante la dictadura de Flores en
la lucha entre "cursistas" y "oristas".
Levantamiento de Máximo Pérez en Soriano y otros menores resueltos rápidamente, preludiaban el mayor del Gral. Timoteo Aparicio en nombre del Partido Nacional
(mar. de 1870).
La guerra civil con altibajos en triunfos y derrotas del gobierno y del jefe revolucionario concluirá dos años después cuando se firme la paz bajo el gobierno de Tomás Gomensoro presidente del Senado e interino del Poder Ejecutivo.

Los años 1872-1875 están marcados por una activa política entre principistas, blancos y colorados candomberos.
Se fundan varios clubes a cuyo frente estará lo mejor de la intelectualidad uruguaya.
(Liberal, Libertad, Radical, Nacional, Juventud).
El 1º de marzo de 1873 asume José Ellauri la Presidencia de la República que inten-
ta imponer un gobierno respetuoso de las leyes y del cumplimiento de la Carta Magna. Pero en enero de 1875 con motivo de un acto electoral para cargos públicos se produce un enfrentamiento armado que cuesta la vida de Francisco Lavandeira, Ramón Márquez y otros jóvenes.
La crisis política estaba desatada una vez más por la violencia de las armas y el 15 de enero los jefes militares a cuyo frente estaba el Cnel. Lorenzo Latorre deponen a Ellauri. Pedro Varela por voluntad de la Asamblea completará el período constitucional que debía hacerlo legítimamente Ellauri (hasta 1876). Se abre el conocido episodio de la
"barca Puig" en la que con cargo de desterrados son embarcados con destino a La
Habana los opositores del gobierno (feb.24,1875).
En Buenos Aires los principistas a cuyo frente estaba el político José María Muñoz inicia la conocida revolución "tricolor".
Pocos combates en sbre-oct. de 1875 (Guayabos, Perseverano y Palomas) ponen a fin al intento de derrocar el gobierno.
Varela presionado por los militares adictos al Cnel Latorre se encuentra en la imposibilidad de ejercer el cargo. Finalmente el 10 de marzo es depuesto y debe aislarse
en la Legación francesa.

3. 1876-1903
Tradicionalmente se identifica con dos etapas de la vida nacional: el militarismo
(1876-86) - transición y afianzamiento del civilismo (1886-1903).
La primera se reconoce con el ascenso al poder del Cnel. Latorre, el interinato de
Vidal y la presidencia del Gral. Santos.
La segunda con el nombramiento por la Asamblea del Gral. Tajes, las presidencias
de Herrera y Obes, de Idiarte Borda y de Cuestas (primero interino y luego como 18º Presidente Constitucional).
Cada uno de los citados imprimió el sello de su personalidad al gobierno y dejó en alguno de ellos una obra que merece la mención particular.
Así p.ej. Latorre logra no sólo el ordenamiento del Poder Judicial y la concreción de importantes códigos necesarios a la consolidación del Estado, sino la aprobación por Decreto-Ley de la Educación Común a nivel nacional con los postulados que José Pedro Varela con un grupo de valiosos pedagogos llevaron adelante.
Con el Gral. Santos sin duda por la influencia de la masonería se aprueba la Ley de
Registro Civil que producirá un cambio sustantivo en la vida de relación social aun-

que implique un conflicto con las altas dignidades de la Iglesia Católica uruguaya.
El Gral. Tajes que asume el cargo por renuncia del Gral. Santos, cumplirá una digna gestión en el ansiado tránsito al civilismo.
Pero será con Herrera y Obes donde se hará sentir la afirmación de una conducta de gobierno claramente anunciada en su recordado Mensaje a la H. Asamblea General del 15 de febrero de 1893 y la promulgación de la Ley de Elecciones que como bien dice Pivel Devoto “había tenido la virtud de cimentar ya en forma inconmovible, el principio de que el poder político debe estar por encima de la fuerza”.
El sucesor Idiarte Borda enfrentará importantes desencuentros con el Partido Nacional defensor del principio de representación de las minorías y de los mecanismos electorales que se consolidarán en la legislación.
Al breve levantamiento del caudillo Aparicio Saravia (noviembre de 1896) se sucederá la guerra civil de 1897 (mar.-sbre.) que culminará con las tratativas y firma del documento final de paz concertada en el Paso de la Cruz (ya bajo el gobierno de Cuestas) donde se recogen las aspiraciones del Partido Nacional en cuanto a la reforma del sistema electoral vigente sobre representación de las minorías y la designación de seis ciudadanos nacionalistas para ocupar las jefaturas políticas en departamentos del interior (aunque esta cláusula fue verbal por cuanto de acuerdo a
la Constitución no podía hacerse de otra forma).
Cuestas cumple su gobierno (primero con el Golpe de Estado del 10 de feb. de 1898
a través de un Consejo de Estado y luego en mar. de 1899 como Presidente electo) iniciando la “política de etatismo” y cumpliendo con una correcta administración, hasta que por el resultado de las elecciones del lº de marzo de 1903 asumirá la Presidencia de la República José Batlle y Ordóñez.


URUGUAY Sociedad y Cultura SIGLO XIX

Artigas

     Provincia Cisplatina 1821      

Cruzada Libertadora 1825

Asamblea Constituyente y Legislativa

Presidencia de Fructuoso Rivera

Presidencia de Manuel Oribe

Guerra Grande (sociedad)

                      Política de fusión                     

Renacer de los partidos blanco y colorado

Dictadura del Gral. Venancio Flores

Lorenzo Batlle

               Gobierno de Gomensoro                  

Bernardo Prudencio Berro

Gobierno de Lorenzo Latorre

Gobierno de Tajes

Presidencia de Juan Lindolfo Cuestas


Personajes de la historia política, Uruguay siglos XlX - XX

Giuseppe Garibaldi

     Andrés Lamas

Gabriel Terra

José Batlle y Ordóñez


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