"El olvido nos salva de la locura", pero en dosis exageradas nos envía a la arrogante situación de los ignorantes. Prefiero acordarme porque los recuerdos son los fogoneros de la imaginación.

Jorge Luis Borges

¿Donde?

 

¿Dónde están los sabañones, dónde está el afilador y dónde el organillero que alegra con su canción?

                                                                                                      

¿Lustrabotas, barquilleros, el canilla y su pregón? 

 

¿Maniseros, verduleros, el lechero bonachón, el locutor de la radio y el negro con su tambor?

 

¿El botellero, tranvías, del almacén don Ramón? 

 

¿Los trompos y la rayuela, bolitas, piojo y bochón? 

 

 ¿La mancha, las escondidas y la pelota de trapo con aquel grito de gol?

 

 ¿El heladero y su carro, temor al cuco, cometas,l a feria y su vendedor?

 

¿Los tablados, serpentinas, la murga con su color?

 

 ¿Fósforos ancla, los primus, los turismos en camión?

 

 ¿Juntar bichos en un frasco, los panales, la avispa con su aguijón?

 

  ¿Doctores a domicilio, tos convulsa, jarabes y la emulsión?

 

  ¿Tres cífras, la redoblona, dónde está la lotería, dónde su niño cantor?

 

 ¿Las fiestas, los cumpleaños, los reyes y su ilusión?

 

¿Las fogatas, los vecinos, charlas y asado al carbón? 

 

¿Maestra, escuela,l iceo, pegatina y paredón?

 

 ¿Los Zabala, las pastillas y el Ricardito bombón?

 

¿Pepe Corvina,chalana, escollera y  murallón?

 

 ¿Tramperos, mixtos, dorados, el gargantilla cantor? 

 

¿Navidad y fin de año, familia, sidra y  turrón?

 

 ¿Dónde estarán los bohemios, Bachicha y su saxofón?

 

¿ Los velorios, los entierros  y el finado en su cajón?

 

 ¿Las noches de campamento, leyendas y el lobisón? 

 

 ¿Los boletos capicúas, el viejo Leyland, el guarda y aquel punguista ladrón?

 

¿El parque Batlle, el estadio y el regreso de la vuelta con su ciclista campeón?

 

 ¿Mi  ciudad con sus semáforos, gente y  taxis a gasoil?

 

¿Las locas de bulevar con su antigua profesión?  

 

 ¿Lustrabotas,colchoneros, zapatero remendón?

 

¿Los novios en el zaguán,las casas de apartamentos con su largo corredor?

 

 ¿Desfiles por 18, cabezudos, papelitos y gentes en el balcón?

 

¿El balero,chanta y cuarta, los saltos en el colchón?

 

¿Los gallegos y los tanos y aquel viejo bodegón?

 

 ¿Primera novia,su beso y esa dulce sensación?

 

 

Néstor

 

 Estos son algunos de los recuerdos que forman parte mi vida y que tambien están en tu corazón.Te los dedico a vos querido hermano uruguayo,si estás lejos,si estás cerca,si sos veterano o joven,y que un día todos juntos compartamos  los momentos de nuestro Uruguay querido, esa es mi ansiada ilusión. 

 

 

              

 

 

 

 

 

 

 

Recuerdos...

 

 De Betty Alter  (Desde Argentina)

Montevideo, 1953....Andes y Canelones

Apenas el sol bajaba las prostitutas de la  zona comenzaban  a pasear, en esa esquina    hasta la calle Maldonado, dando  la vuelta a la manzana.

Había una morocha con un cuerpo despampanante. (Vivía en Rió Branco y  Maldonado) muy   buscada  por los hombres  y  otra  que nunca me la olvidé porque vi como una hijita de  5   años la venia a buscar en medio de su trabajo.

Ella vivía en esa zona, era una época en que estaban los hombres que las  regenteaban o   sea Vivian de ellas y cuando no traían el dinero suficiente les pegaban alguno que vivió esa   época se podrá acordar.

Había hoteles alojamiento por todas partes (amueblada) en mi  época con un farol rojo en  la  puerta.

Yo vivía frente a  una de estas casas en Canelones entre Paraguay y Rio  Negro, hoy  día   allí se levanto un edificio grande que pertenece a la comunidad   judía.

A veces pienso como todos los vecinos de esa  zona y de Bulevar  Artigas vivíamos casi  a   diario con esas pobres mujeres que trabajaban de prostitutas.

Venían de Buenos Aires los hombres porque allí estaba prohibido y en nuestro pequeño   Uruguay la prostitucion  era  libre andaban por las calles, tenían libreta sanitaria.

Recuerdo que no molestaban al menos los vecinos no se quejaban, y yo por donde vivía   prácticamente las veía todos los días.

Muchas veces la policía las corría y  las dejaba entrar al  pasillo de mi  casa .y  ese    gracias nena con una caricia en mi cabeza nunca me molesto.

Tenían sus sentimientos.

Había una muy jovencita esa que mas arriba describí, que la venia a buscar la  nena.

Allí en Andes1190 era una casa donde sacaban un  diario en el  que mi  padre trabajaba y  tarde a la noche yo   lo  acompañaba en verano  para que el  se  fijara  como salía todo con respecto a  los artículos   que salían ya que era el redactor responsable.

Yo me ponía detrás de las rejas y observaba todo lo que pasaba después nos tomábamos   el tranvía el numero 11 que  iba por  Maldonado rumbo a casa.

Me llamaba la atención su juventud y la niña a su  lado, no  entendía muchas cosas pero no  me gustaba  ver a la nena junto a  la madre y  que se acercaran los hombres a  preguntarle   cuanto cobraba.

Si arreglaba la mandaba a casa.

Un día  me di cuenta  que  no  veía mas a la nena y detrás de los barrotes la chiste y  le  pregunte donde estaba  la nena.

Me contesto que estaba muy enferma y que ella estaba muy triste.

Por supuesto que cuando mi papa escucho que hablaba con ella me llamo y me hizo retirar   de la ventana.

Pero ya de chica  me  interesaba saber de la gente, aunque fuera una prostituta.

Mi  intuición de niña me hacia sentir que si  la nena no estaba algo grave pasaba.

Otra de las noches  vino gente a hablar con mi  viejo y se fue al  fondo donde estaban las   maquinas con ese olor a  hierro que se derretía que siempre me acompaño.

Aproveche y  la volví a chistar ella ya me conocía de verme tanto y le volví a preguntar y  me  dijo que la nena estaba internada con Poliomielitis.

Sucedía mucho en aquella época recién  empezaban a vacunar. Para tratar de evitar esa   fea enfermedad   .

Me dolió en mi alma de niña, que podía hacer junte unos juguetes que tenia y una   muñeca de trapo con cabeza grande de esas bebotas malcriadas y 3 días después la lleve   conmigo.

Ese día apareció muy  tarde era enero de 1954 .un calor impresionante  había ido al  cine   Cervantes con mi viejo y apretaba la bolsa con los  juguetes.

Llegamos cerca de las 12  mi  papa se fue al  fondo y  apenas la  vi. Por la ventana,  abri  la  puerta la chiste ella se acerco, le di  la  bolsa y  le dije es para tu hija  ojala que se mejore pronto

Ella tomo la bolsa y con lagrimas en los ojos  hizo un gesto si podía acercarse a mi, yo le dije que si y me dio un beso y las gracias.

Como no iba a poder  darme un beso, era prostituta pero madre por encima de todo y  amaba a su hijita y se veía a  través de esos  jóvenes ojos tristes, no tendría más de  23   años o al menos eso me parecía.

Acepto creo emocionada y sorprendida mi pequeño regalo y  me dijo 

- Karina te lo va a agradecer-

Paso el tiempo meses ,vino el invierno en que yo no fui  mas a  la noche solo me llevaba mi papa en verano y cuando no había escuela.

A  principios de diciembre volví con  mi  viejo con  el  que fue para mí, un  gran  compañero   y  amigo aparte de padre.

EL me enseño que podía tomar una grapa con el canillita de la esquina en un café. y  también  podía estar tomando un  café en  la casa de gobierno en una entrevista  con  el  que fue el  Presidente  Gestido del cual tengo una  foto que se sacaron juntos para  completar una nota  que salio en el diario. Folksblat que existía en aquellos años en  la  colectividad judía.

Siempre me decía si la persona que esta a tu lado es pobre o  no es culto o es desvalido y  tus estas en una posición más alta

 INCLINATE  hacia el para que no se sienta mal y estirale la mano para  ayudarlo.

Y  la verdad que trate toda mi  vida de hacerlo porque entendí que era correcto.

Ese verano tuve una de las emociones de niña ya media  mujercita porque era alta y  grande, que más quedo en mis recuerdo

Una noche cualquiera con toda seguridad ella  me vio detrás de la reja.

La vi. Venir cruzando la calle con su hijita en muletas se estaba recuperando. Y  casi 10   meses después la trajo a la nena que se acercá a  la ventana para decirme,

-Gracias por la muñeca y por los chiches -

- muchas  gracias.-

Di  la vuelta abri  la puerta y la fui a saludar a la mamá y a ella.

Esa vez mi papá no me llamó me dejó que hablara con las dos, estaba  recuperándose se  ayudaba con las muletas pero  iba a  poder dejarlas algún día lo que me alegró muchísimo.

Se fueron, fue a dejar a la hija en la casa para ella volver a trabajar.

Me impactó que la mamá no se olvidó de mi  y  cuando tuvo oportunidad trajo a la nena  personalmente para agradecerme la muñeca de trapo y los chiches que le pude dar.

Son pequeños recuerdos, no se si son para compartirlos pero sucedió en nuestro    Montevideo hace muchos años en la calle Andes y Canelones.


Cafe Hispano

Rio Negro y San José  esa esquina céntrica  donde pase  los primeros 20 años de mi vida.

Ahí estaba  y  sigue estando  el CAFE HISPANO.   Casi vivía  a diario en ese café. Junto a mi viejo.

Allí estaban  los  muchachos  sentados  haciendo chistes (todos tenia entre 70  y  80 años) y  la  gente  los  miraba como se  reían de sus viejos cuentos.

Entre  ellos estaba  mi padre David...

Ese  café era  como  si  fuera  mi  casa  mi papa trabajaba  pero antes  de  entrar  a  las  14  horas  estaba 20  minutos  allí  para tomarse  el cortadito....

y  a  la noche siempre  antes  de  acostarse  hacia  lo  mismo  estaba  una  hora  sentado  en ese cafe adentro  en  invierno o afuera  en  verano.

Sábados y domingos  íbamos  3  veces por día  vivíamos  a  2  cuadras. de ahí.

Los  domingos  los  30  platitos  que  allí  se  daban  con el  espinillas o grapa o  lo  que sea.

Los  sándwiches calientes  con  muzarella  arriba.... lo  briosh de pavita..la  faina  irrepetible  los  chivitos uruguayos y el postre MASSINI  no  existe  aquí en  Buenos Aires  y por donde   yo anduve  esas cosas  tan  ricas..Y alguno de los que  tiene  recuerdos  de  esa  esquina  estará de acuerdo con los  míos.

Los   mozos  es  increíble  como duraron  tantos  años  había  uno Ruperto  estuvo como 40 años...Leandro  como 25.. Y de  quien  hoy quiero hablar y recordar.

Un mozo llamado ATILIO.

Cuando yo tenia 17  años   el  entro  con 18  a  trabajar  al  Hispano...

Era  amable con todos un  jovencito  que atendía  con una forma especial.

Y principalmente  a  la mesa de mi viejo y sus amigos.

Atilio es el mozo que atendió siempre a mi familia...

Ahí estaba cuando me case y volví de la luna de  miel,  felicitándome  estaba cuando veía crecer mi panza de embarazada... y me contaba  que la Sra.  También estaba esperando familia.

Me fui primero a Sao Paulo y después  a Buenos Aires  y volver a  ver a mis viejos e ir al Hispano era  el mismo día. Y tomar  ese cortadito con sabor especial...o me parecera  a mi.

Que tenia ese café que tanto nos gustaba ir...

Ahí lleve  a  mis  hijos  siempre y los mozos  con su deferencia cada vez que nos veían llegar

Era como cuando te recibe la familia.

Y  así  nos vimos con Atilio toda  la  vida....vio crecer a mis hijos.... y después vio a mis nietos.

Y cuento esta historia por algo que paso hace 10 días.

Desde que murió mi madre hace 10 años mi hija no volvió a pasar por Montevideo.

Pero este años cumplió 40 años y le entro la nostalgia de ir  y ver los lugares donde estuvo cuando sus abuelos  vivían.

Después de visitar  varios lugares  se fue al Hispano y a quien encontró....a   Atilio...no  lo podia creer  ahí  estaba, con su bandeja  en la mano atento como siempre  a  cada cliente por supuesto  que apenas  la  vio  la  reconocio y mi  hija  corrio a darle  un abrazo  y  un  beso.

Era  el  mozo  de toda  la  vida....el que estaba  allí  un  poco  mas  viejo....un  poco con algunas  arrugas  pero  firme  en su  puesto  de trabajo.

Ella  sabe  del cariño  profesado  por  mi familia  a ese hombre  que sirvió tantos café  en la vida  a  tanta  gente.

Pero  que entro  en  el corazón  de  muchos.

Y como se pasan los sentimientos  a  los  hijos  porque  mi  hija  estaba  tan feliz de verlo a  Atilio  me  contó que  por  un  momento  sintió que  estaba  su  abuelo  que  ella  era  una  niña  que  el tiempo  no  había  pasado  y  Atilio  servia  las  mesas.

Y sentada con su esposo en la ventana donde tantas veces estaba con su abuelo...se  puso a llorar..porque las imagenes de sus pensamientos  la embargaban.

Son  fuertes  los  recuerdo  Uruguayos  verdad  y fácil  de  transmitir  y  de recepcionar  aunque sea la  historia  de  un Mozo  de  un  Café querido y  que 44  años  después  todavía sigue sirviendo las  mesas  del CAFE HISPANO.

Su nombre ATILIO

Da  la  casualidad  que  los  mismos  sentimientos creo  que  los  tiene  nuestro amigo GADY de  Japón...ya   que  a el le  paso  lo  mismo....y  tiene  amistad  de chicos  con Atilio.

E  iba  a  ese  hermoso  café  de San José y Rio Negro.

Es  una  historia  simple pero tuve ganas de compartirla.

Será la nostalgia o será que tengo  unas  ganas  locas de comerme un chivito canadiense  o   una  muzzarella  con  faina  que se  me  hace  agua  a  la boca.

Si  alguno  va  por el  Hispano  y  lo  ve   a  Atilio  díganle  que  Betty  la  hija  de Don  David  le manda  un abrazo enorme y  lo  recuerda  siempre con cariño
 

  Betty Alter

woodman@ciudad.com.ar

De "Cholo" Acosta  (Desde Holanda)

 

 La culpa la tuvo  "El Negro "

La  noche anterior  me  dormí soñando que  al otro día seriamos  campeones ...

                         

                                ...mi  gol en COLOMBES

 

Jugabamos en  el club  William Martinez   contra el Libertad  Washington...allá  en Colón  ...cancha de ellos   ....venia  brava  la  mano ....eran pesados  y estaban  acostubrados   a ganar  de pesados  ....ellos .

  Esa  noche   los  goles  de  Solé  aun retumbaban  en mis  sueños ...  las  canciones  las  murgas    el uruguayos  campeones  nos  llenaban  de orgullo  a todos  los  gurises  que al otro día    domingo  sin ravioles  para  correr  lindo  y robarnos  la paloma  de la cancha de ellos  ya  se nos  hacía  una  realialidad  ...

arrancacamos  tempranito en la bañadera  del loco  Pereira  , se la  habiamos  alquilado  y rezamos para que ese  dia  no se le  volviera aquedar  y nosotros  empujar ....

salieron  cachilas  coches  y hasta  algunos  se tomaron el 145  para  irnos  a  ver  a estos  gurises que  venian arrazando  ......estabamos en la final...

linda  la cancha  de bote a bote  ......recuerdo que  nunca  senti  una  emoción tan linda  ,,,,el barrio  Aires  Puros  nos  apoyaba

pero  Colon  y su  "barra brava"  los apoyaba  a ellos  . ...

desde el arranque   fue  emocionante  pero  nos  encajan un gol  a  los  5 minutos ......asi nos fuimos al descanso

en el segundo tiempo   a los  35  empató  el Marciano  ......la  locura ...... pero eso no es nada ..., a los   43   el "Araña" arrancó por la punta ... se internó como lo hacía  el pardo  Abaddie   en unas  de sus  mas  gloriosas  tardes  del Centenario

  y  la  metió  ahí  , donde  las papas  queman..... y  ahí  che  fue  cuando  empezó  toda esta  linda historia  

vino  el centro  y eramos  unos  cuantos   que  saltamos  a cabezear  la guinda   ....y  milagro ......EL  NEGRO  FLAVIO  cayó  en el area    gritando  PENAAAAAAAALLLLLL,,,,,,,

Y lo mas  mas  increible  del  caso  ,,,el hombre  vestido  de  negro    lo DIO

Bueno  es  facil  de imaginar  lo que  paso  despues ......

la  hinchada  de ellos  invadió la  cancha   y  ,,,se  armó  la  trifulca

fuimos  varios  los que fuimos  a parar  al  hospital  de Clinicas.....

 algunos  de los  gurises  con contuciones  varias  y  algunas  costillas  rotas

  Yo la saque  barata   solo  fractura  de clavicula  y  perdida  parcial  del conocimiento  ....al  borde  del coma ,,,,pero  bueno  valio la pena    porque  me contaban  los  muchachos  al otro día  ..que  cuando  me  llevaban en la camioneta   de  Francisco . YO le  decía  al negro ....no al . del cuento de Jaimito ....al Flavio ........dale  dejame  tirar  a mi el penal  aquí  en Colombes    ....dejame  a mi ; veo todo  oscuro  .....entre  las  risas  de los  muchachos  .....yo insistía  dejame  a mi  que  aquí en Colombes  Uruguay  salio  campeón

La  cuestión  que  me contaban  entre la locura  general  que  el negro  me levantó  del asiento me agarró la pierna  y yo le  dí con todo  a la  globa  y la  mande a  dormir  alla  donde  ni los  aviones   llegan  ,,,,, y la  camioneta  explotó  al  grito  de  gol....

cuentan  que  yo   ante  mi  asombro  les  pregunte   ?  ¿muchachos   que  pasó  ? 

lo hicites  Cholo   vamo  ARRIBA   SOMOS  CAMPEONES !

entonces  yo  me  abrazé  fuerte  al  negro 

Y le  dije

GRACIAS   NEGRO...SABIA  QUE NO ME PODIAS  FALLAR

 

  Y bueno    ese  fue  mi  gol  mas  lindo 

    EL QUE LE HABIA  ENCAJADO A LA VIDA

     AL otro día  lo festejamos  comindonos  unas  pizzas   y tomandonos  unas   norteñas .ante la precupación de mi vieja que  me  decía   ay  nene  no te agites  mucho que te puede  hacer  mal .....

no   mamá  no te  preocupes  .....estoy   ENTRE  AMIGOS ....

   "Cholo" Acosta

 muitoobrigadosenhor@hotmail.com

De Graciela desde España

DOS DIOSAS DE COLOR PARA UN EFÍMERO REINO

 

RECORDANDO A MARTHA GULARTE Y A ROSA LUNA

 

por Graciela Vera

           Periodista independiente

 

 La escalera, algo angosta, llevaba directamente a un pequeño ambiente que en ese momento había sido invadido por plumas y lentejuelas.

 Al llamado del timbre respondió la voz de Martha desde lo alto. Subí y la sorpresa no fue poca cuando recibí aquel afectuoso saludo. Un beso de bienvenida, una dicharachera disculpa por aquel ordenado desorden que, no dudé, era lo propio por esas fechas en la casa de una primera figura del carnaval.

 La verdad es que no fue fácil acceder al único sillón que quedaba libre. Primero había que sortear las largas plumas que conformarían ‘la cola’ del traje de la vedette y que esperaban ser insertadas en el armazón que las sostendría.

No quedaban muchas opciones. Manos y rodillas a tierra e imitando a los gatos pasar por debajo de aquella maraña de colores.

 Yo no esperaba una entrevista corta pero tampoco una tarde con Martha Gularte. Mucho después pensé que yo había sido una gran estúpida al no haber consolidado aquella mutua simpatía.

Tampoco lo hice con la otra diosa del carnaval y nunca supe el porqué; si fue porque éramos mujeres y en esos encuentros que tuvimos aquel año nos habíamos trasmitido todo lo que teníamos para decirnos, en palabras o en miradas, que es mucho más de lo que se puede y debe publicar entonces o ahora.

 El motivo de las entrevista fue una serie de artículos sobre las mujeres en el carnaval montevideano. Isabel Villar, la directora del suplemento nos lo había pedido como base del mismo en el mes de febrero del año… ¡Cielos…!

Andábamos por la mitad de la década de los 80 y la democracia recién recuperada nos hacía reír por el simple placer de reírnos.

 Me encantaba dividir mi tiempo entre el diario, con sus páginas serias, casi masculinas en su estructura y aquella búsqueda de historias de mujeres uruguayas para La República de las Mujeres.

Pienso en la cantidad de anécdotas, de mini historias que quedaron en mi mente y que con muy poco afloran al pensamiento.

Sonrío porque recuerdo cuando escribí sobre las profesiones que por entonces eran hasta inéditas entre nosotras. Ahora en todo el Uruguay es posible encontrar mujeres taxistas, por entonces tuve que hacer una investigación para hallar ‘a la mujer taxista de Montevideo’.

Cuando descubrí a la única mujer ‘gomera’, por entonces, reí a mandíbula batiente cuando me contaba que un día había entrado a la gomería un camionero preguntándole a ella por el gomero; y al decirle “Soy yo”, el hombre luego de mirarla y sin decir palabra dio media vuelta y se fue en busca de un gomero del sexo masculino que arreglara la rueda de su camión.

 De esa serie de notas sobre las mujeres en el carnaval no todas quedaron en el recuero. Apenas las modistas cociendo los trajes de los componentes de los conjuntos; dos jóvenes, quizás por entonces las únicas murguistas; la visita a la humilde casa de una de las vedettes de un conjunto lubolo, madre de un pequeño e ilusionada con el brillo de aquel traje y aquel tocado que durante ese mes la convertiría en primerísimo figura y los entretelones de la elección de las soberanas del Carnaval y de Las Llamadas.

Y de todas, las dos entrevistas inolvidables: la de Martha Gularte y la de Rosa Luna.

 A Martha no la conocía personalmente pero a Rosa ya la había entrevistado en otras oportunidades, sin embargo nunca me sentí con tal capacidad de captar lo que decía como aquel año. Quizás, y no me quedan dudas al respecto, porque esa vez yo me sentí plenamente identificada con nuestro carnaval.

De la entrevista con Martha Gularte quiero recordar palabras concretas y solo recupero en la memoria flashes de aquella tarde. Yo sabía su edad septuagenaria pero la morena que estaba sentada junto a mi se consideraba aún una adolescente. Ella lo decía, los años resbalaban y su figura lo atestiguaba.

 En un momento ¿hablaríamos acaso de su cuerpo?, sin reparo levantó su falda para mostrar lo que era su orgullo: sus piernas, las que maravillaron a multitudes hasta muchos años después. Ébano en una talla de la que cualquier mujer se siente aún envidiosa.

Su cuerpo todo, era mucho más joven que su edad, pero esas piernas que todos admirábamos cuando la veíamos venir por Gonzalo Ramírez, moviendo sus caderas al ritmo y envuelta por una cuerda de tambores, resultan difíciles de olvidar para cualquiera que la haya visto desfilar desvestida de lentejuelas y plumas.

 A media tarde, ante la pregunta de si quería tomar algo lo agradecí. Martha se dirigió a la cocina y yo espere… no sé que esperé; un té, un café, un vaso de refresco…; para lo único que no estaba preparada fue para recibir el ‘farol de whisky’ que sirvió para cada una de nosotras.

Un farol de whisky, para el que no sepa el término, es un vaso de whisky cuyo tamaño casi asusta.

 La casa de Martha era pequeñísima, en pleno barrio Sur. No se me ocurre otro sitio para ubicar su residencia. Una calle casi para peatones donde solo puede imaginarse ritmo de tamboriles.

Un diminuto hall, una cocina más bien oscura o quizás porque ella prefiriera mantenerla en penumbra y un dormitorio que no puedo asociar si era pequeño o quizás grande pero tan repleto de placares, perchas con trajes, espejos y baúles que parecía imposible que alguien pudiera descansar en él.

 Aprendí muchas cosas aquel día. Como que aquel mundo de lentejuelas y pedrerías desparramadas sobre la mesa, aquellas plumas increíbles y las boas de colores eran traídas especialmente desde Brasil y costaban una pequeña fortuna

Martha me dijo que extrañaba a sus hijos. Por entonces ambos estaban fuera del país. Habló de los éxitos de su hija en Europa. Estaba orgullosa de ambos, de que fueran artistas.

 Sus palabras no dejaban de contener el resentimiento del negro que ha triunfado y que ya no debe sumisión. Lo noté así desde el principio de su conversación y ella, después de un rato lo dejó entrever: Uruguay no es racista, con los que triunfan.

No eran necesarias muchas explicaciones. La niña pobre, parte de una raza menospreciada en una época en la que las reivindicaciones no existían.

Me mostró un cuaderno donde con letras muy grandes, propias de quién apenas ha cursado los años básicos de escuela, escribía poemas. Estaba repleto de poemas. 

En aquel momento no les encontré la rima apropiada pero sí el sentimiento trasmitido con la sencillez de quién necesita hacerse oír.

 A Rosa Luna ya la conocía.

.La primera vez que la entrevisté me había citado en un bar del puerto. Extraño sitio pero quizás el que ella buscaba para depositar su vida en la cinta de un grabador.

 Rosa nunca ocultó que en su juventud fue una prostituta ni que estuvo presa por matar a un chulo. Todos lo sabían y todos la respetaban.

Era totalmente diferente a la que por años fue su rival. Rosa y Martha nunca negaron que ‘se masticaban pero no se tragaban’. Había algo más que competencia artística entre ellas; quizás la disputa por un reinado que era sólo de Martha cuando Rosa se metió, por méritos propios, en él.

 Porque Carnaval es un reino; no importa el nombre de la soberana de turno. Es el reinado del arte convertido en ritmo que se hace ritmo en el arte.

Y Rosa y Martha eran ritmo y eran arte, puro; exquisito arte hecho mujer. Y eran dos diosas que aspiraban a un mismo trono.

Dos mujeres físicamente muy diferentes.  

La figura de Rosa destacaba por sus exuberantes pechos, la de Martha por sus piernas bien formadas; Martha era más bien diminuta, Rosa era una mujerona en el mejor sentido de la palabra.

Martha era más femenina que Rosa. Recuerdo aún el año que ésta se rapó totalmente la cabeza para desfilar. Rosa era más espectáculo que Martha. 

Para hablar sobre aquel carnaval Rosa me recibió en su casa.  También una casa pequeña, pero no tanto como la de Martha.

En esa casa vivía con su pareja y un pequeño que habían adoptado y por aquella época soñaba con poder comprar una más grande para tener un lugar donde criar a la niña que también iban a adoptar. 

Trabajando por ello la sorprendió la muerte en el escenario de un país tan adelantado que no tuvo en ese momento a su disposición, la ciencia para salvarla.

Pero aquella tarde de la entrevista Rosa Luna estaba plena de vida. En el comedor de su casa, rodeando la mesa, junto con tres chicas de su conjunto cosía los trajes para el próximo carnaval.  

Aquí no encontré plumas, al menos a la vista, pero sí lentejuelas que eran pegadas a los vestidos por la misma vedette y las bailarinas mientras tomaban mate. Se respiraba un ambiente de camaradería que invitaba a las bromas.  

Las bromas con Rosa eran fácil porque sabía hacerlas y recibirlas y disfrutaba con ellas tanto como decía “bronquear” cuando perdía su Nacional.

¡Si sería tricolor que cuando traían su cuerpo para ser velado y sepultado en Montevideo, el coche que llevaba el féretro de la artista se detuvo frente a la sede del Club para que la gente de Nacional le rindiera el homenaje al que ella, como hincha incondicional, se había hecho merecedora! 

Sin dejar su trabajo porque el tiempo apremiaba, habló de su revista, la que había formado y por la que ese año no saldría como era habitual en los tradicionales conjuntos lubolos. Esa noche ensayaban en el Club del BPS y allí estuve disfrutando de un adelanto de su espectáculo.

 Había hecho tantos planes, se sentía feliz, realizada como mujer y como madre. Había triunfado como ser humano y como artista.

Ese día teníamos dos testigos que disfrutaban de aquella conversación: el chofer y el fotógrafo del diario. Y por supuesto que llegó el momento en el que el segundo tuvo que realizar su tarea. Era imprescindible una foto de todas aquellas mujeres trabajando pero…

La casa no era tan grande como parecía… enfocando desde aquí... desde allá… faltaba espacio y ¿Qué otra cosa se podía hacer que quitar la mesa? 

Y la mesa se sacó, entre el chofer, el fotógrafo, alguna de las chicas, la misma Rosa y yo… demasiados para una no muy grande mesa de comedor que incluso salió por la puerta de entrada sin interponer mayores complicaciones.

No sé que habrán supuesto los vecinos que estaban algo inquietos cuando nos retiramos; mientras se tomaban las fotos la mesa quedó en el único lugar donde no nos estorbaba: la acera, fuera de la casa. 

Pero la anécdota, la mejor de las varias de aquella tarde, ocurrió cuando yo dije de sacar una foto como las había encontrado a ellas cuando llegamos, tomando mate.

Mate, azucarero, termo… ¡NO!..., el grito de Rosa fue casi simultáneo con su salto para coger aquel termo y cambiarlo por otro.  

Por supuesto que en la foto no podía salir cualquier termo, debía salir el termo de Nacional que estaba sobre el aparador de la cocina. Me enteré de esto porque lo mandó buscar por una de las bailarinas.

El fotógrafo era de Peñarol y mucho en broma, un poco en serio, apoyado por el chofer que entonces supe, era también manya, se negaba a tomar la foto… ¡Claro que esta vez no pudo triunfar! cinco mujeres, todas tricolores tienen su peso. 

Retornada la mesa de Rosa a su sitio; ya de regreso hacia el diario no pude siquiera imaginar que esa sería la última vez que iba a tener oportunidad de entrevistar a aquella mujer que tantos aplausos arrancó de su público.

Ni Martha ni Rosa están ya para explicarnos como se siente el ritmo del candombe cuando se lleva la raza en el corazón pero tampoco dejarán de estar presentes nunca, cuando suene un tambor.

Almería (el sur del norte), 28 de febrero 2004

 Graciela

gpunto@montevideo.com.uy

 

Otra del "Cholo"

 

                      ¿  QUIEN  LE REVENTO  EL TOMATE AL GORDO EN LA  MATINE?                   

 

A mi  tío , mi querido  tío  Washington  Galli.....

Cantor  de tangos   ,,hasta  con Oldimar  Cáceres  cantó ....

Pero  sus mejores  conciertos  los  dió en la  calle  Aicobé  4514  allá en el Aires  Puros  ....BARRIO  del Pepe  SASIA ,....LA  LUZ , EL REPECHO,,,,,,el almacén del  gallego  Fontela ,

SUSANA , ...el teatro de barrios Paso de las  Duraznas ... el  que quedaba  a  dos  pasos  dónde antes la  quinta  POSADAS  no era EL  PARQUE  POSADAS .. y  ahora  ya  no encontrarán las  carteras  que  escondíamos  cuando  nos  haciamos  la rabona ....El progreso  mató  las  ilusiones  y los  sueños  compartidos .....QUE lástima  che  ...que  lástima ......

MI  tío  muchas  veces  me  salvaba  de  las  viabas  de mi viejo y siempre  que  llegaba  volvía  con candes  ,,,lo que  no debe  faltar  en la  cartera  de la  dama  o el bolsillo del caballero ...

Como todo  bohemio  siempre  estaba  alegre y era  la alegría  de  la  casa  ....casa  humilde ....siempre  limpia  ...la  compartíamos  con  mi tia  ,,mi prima  mis viejos  mis  hermanos  y  yo  ....teníamos  un aljibe  y lo tuvimos   mucho  tiempo  .....espero que todavía  exista 

CLARO  QUE  SI  QUE  EXISTE  ,,,,,  ESTA  AQUI .....

SE  veía  que  llegaba   navidad  y año nuevo  porque  mi tío   ya  arrancaba  una  semana  antes arreglando  la parra  que  cubria  toda  la entrada ...y empezaban  a aparecer  las  bolsas  de cal y  los  incatones  de  color  verde  luminoso  azul  como los  ojos  de  la vecina  de enfrente  { me  reservo el  nombre },,,y que  durante  años  me  tuvo  en vela  mientras que  yo  juntaba  coraje  en  mis  sueños  de llanero  solitario....porque como  iba a ser  posible  que el negrito de los  mandados  pudiera tan siquiera  ilusionarse  con  la piba  mas  linda  del  barrio ...Hasta que  un día   mi tío se  ve que  dió  cuenta  que  algo me  pasaba  y me  dijo  ,,Sobrino  venga  para  acá  cuénteme  lo que le pasa ....(¿como se dió  cuenta )... y  ahi  le  conté   ,,,,no me animaba  a  contarselo a  nadie  ....QUE  LINDA EPOCA  la de la inocencia .....

CUANTO  TE DEBO  TIO  QUERIDO  .....SI  me  vieras  ahoras  que estoy en los 50 , en el debe  de la  vida ......gracias   a  vos  una  noche de carnaval  nos  miramos  con ella  como nunca ., como lo teniamos  prohibido .....pero  creo  que  jamás  podran  matar  el  amor  JAMAS   JAMAS  JAMAS  NUNCA  NUNCA  RENUNCIES  A  AMAR  ME  DIJO mi tío decíle  a esa  gurisa  que  la  queres  ...........

ASI que esa  noche carnaval no  solo  nos  miramos  sino que descubrí  por primera  vez que  el  mar  no solo tiene  nombre  y agua   sino  que se  le  habia  metido en sus  ojos  y  se  me  quedaria  clavado para  siempre  en el alma ......Recuerdo  que en un momento  mire  el  cartel  de  coca cola  que anunciaba  los  conjuntos  de  esa  noche  y  sonrei  porque  entre  todos  faltaba 

uno ....

<EL AMOR  TAMBIEN  SE  HARA  PRESENTE ......>  DUO

GRACIAS  TIO  esa  noche  el cielo  reventó  en  colores ......CUANTO  TE  DEBO  Y  CUANTO  TE  QUIERO   .....          Aprendí  a  amar  sin  dudas  y sin miedo

 

 

El  gordo  era  el  dueño de la pelota y si el no jugaba  no la  prestaba  o se la  llevaba

antes  las relajadas  de todos  nosotros aunque  algunos  se aguantaban porque era el único que tenía  televisión en el barrio  y se  se ponían en contra  no había  Rin tin tín  o los  tres  chiflados ni  TODDY ....

Pero  un día  se  mandó  la  máxima .....habíamos  desafiado  a los  del otro  barrio  los  del otro  lado de Propios

Primero  en nuestra  calle  y despues en la de ellos ....y no podíamos  permitir  que  ellos  vinieran a tirarse  por  nuestra  bajada  con  sus  chatas ...era  nuestra  pista   culpable  de que  los  incalcuer  y los  sanforizados   terminaran  en la  basura  antes  de haber  cumplido  su  ciclo....

POBRES  nuestros  viejos  con que  sacrificio  lo  hacían  y nosotros  sin entenderlos ....ahora que  tenemos  hijos  le  pasamos  rompiendo  nene  cuidá  las  cosas  que  a mi no me las  regalan ... 

El  gordo  no tenía  esos  dramas  era  un gordito  bueno y  además  sus  viejos estaban  olgaditos   no tan  gorditos  pero  olgaditos 

Ese  sábado  nos  levantamos  tempranitos  toda  la  barra   a  limpiar  la  calle   y juntar  baldosas para  hacer  los  arcos  .....los  vecinos  nos miraban asombrados   ¿  que  les  habrá  pasado  a esta  manga  de sabandijas  que  estan tan  tranquilitos  ....inclusive  esa  noche anterior  nadie  había  roto ninguna dalia  del  jardín de doña TOTA ....asi que  la  cuadra  estaba  tranquila ...

Pero  a eso  de  la  5 de la  tarde  la  algaravía no pidió  permiso y se  juntó  a  compartir  sus  risa  con los  gurises  algunos  con el pelo  cotado  a cero  con solo el jopito  en la  frente .....

Que bronca  yo le tenía , mas  bronca  al peluquero que al  dentista .....

Arrancamos  con el  gordo en el arco  .....y lo  mas  asombroso  los  vecinos no  pateaban  .....se  arrimaron  a  la  calle  con  sus  mates  y  hasta  pasta  frola  había  por  algun lado y  empezan  a alentarnos  y para  nosotros  era  una  experiencia  nueva ...ellos  corrían  con su corazón y no con la  escoba  como cuando  le tocabamos  el timbre y saliamos  rajando .....pero  lo bueno  dura  poco   ....

Sacamos  al  gordito y se  llevó la pelota asi que  nos quedamos  sin  demostrar que eramos  mejores  aunque  ellos  eran  mejores 

LA  venganza  fue terrible

AL otro día  en la  matiné  decidimos  vengarnos  asi  que  como  el llevaba  siempre un refuerzo  de  jamón  y queso   y  un tomate  y nosotros  pan con manteca  conaprole  la de los  paquetitos  chicos dijimos  vamos  a esperar  que el gordo se coma el tomate  y ahi se la  hacemos  ....

El portero siempre pateaba  porque decía que  ensuciabamos  todo  asi que  nos revisaba  y siempre le decía  al gordo  pero  gordito  como te cuidan  tus  padres ...vos tene  cuidado  y no me  ensucies  el piso  con ese tomate .......

NOOOOO   decia  el pobre  sin  saber lo que  esperaba

A la  mitad de la película de Cantinflas  se  rompió la  cinta  como siempre y el relajo  de  zapateos  entre  algunos  gritos  y  cosas  que  volaban  era  lo mejor  de la  matiné  ............todos  esperabamos  ese  momento  cuando  quedaba  el  cine  a oscuras

 

Y fue ahí  en ese  mismo  momento  que  un tomate  veloz  y puntual  fue a parar  a la  camisa  blanquita  Mac  gregor  del  portero.....que  a los  gritos  pelados  decía .........

Joseeeee   Joseeeee  prendé  la  luzzzz  ,,,,,,,, prendé  la  luz  te  digo .....y cuando  se hizo  la  luz   la  cara  del  portero  valio   mas  que la pelicula de Cantinflas ....te  lo imaginás  ...todo  despeinado   y  mirandose la  camisa  ,,,,,,,,,,

Arrancó pal lado  del  gordo  y  le  dijo  ...gordo de porquería   yo  sabía  que algún día  me ibas  a jorobar  con  ese  tomate  ..... te  voy a  matar  decía entre  otras  cosas Lo agarró de una oreja  y lo saco  a patadas  del cine

llovía  ....así que  el  gordito  llegó a su casa  todo  empapado........

ES  cierto  la  venganza  habia sido terrible  pero la que  nos esperaba en casa  era  lo peor  ..

nuestros  viejos  ya  nos imaginabamos  ya  habrían conversado  con  la  señora  que  parió  al  gordito...   así que  cholito   preparate 

PERO  ESE  DIA   como  siempre  cayó  mi  tío  con  mi  viejo  que  habían acertado  a la quiniela  el  548 a la  cabeza y venían  de festejarlo   

Y COMO  la  fiesta  continuaba  nos  fuimos  al paso de la arena  a la casa de los  Audifre  que tenían una  cuerda  de tambores  y entre  guitarra  y tambores llenaban  la  noche de poesia

 

GRANDE   TIO   ......

EN un momento  el  cazo  la  viola  me  llevo  abajo del nogal  que  aquello  mas que un árbol  parecía  un  abrazo  y   me  pregunto  SOBRINO   QUIEN LE REVENTO  EL TOMATE AL  GORDO EN LA  MATINE/??????

POR SUPUESTO  HASTA el día  de hoy nunca  se supo ni se  sabrá  jamás  porque el gordo trabaja en un quirofano  de montevideo y todos  queremos  seguir  teniendo   lo que la naturaleza  nos  dio ....claro que  en aquella época  nos tocó  a cada uno de nosotros  darle al  gordo  lo mejor  que  teníamos así  que el se hizo de una  coleccion de rulemanes   hondas  arcos  y flechas, trompos  y bolitas  y yo me quedé  sin la  sellada  de Cococho Alvarez pero valió la pena .YA que  al poco tiempo el  gordo se recupero de la  gripe  de esa  tarde ya que  le traíamos  los  trompitos  de eucalipto  y a la mama unos  lindos  ramos  de  aroma  te acordás  aquella  florcita  amarilla .....bueno  esa ...

Además  el  gordo  mayor  nos  regaló una  numero  5 aquella  toda  trenzada que  nos  duró un tiempo largo  porque  la  ciudabamos  mucho hasta  que  un día  como se había  puesto  muy  viejita  y no la queríamos  mandar al asilo  de ancianos  le  dimos  nuestro último  "de punta y pa riba"  y se quedó  colgada  de una estrella  donde  los  sábados  a la tarde  los  angelitos  la  bajan ,la suben , le  dan de taquito... y la  miman  y la  comparten  con Garrincha con Obdulio con Schiafino y con  todos  los que  se  fueron  ....

GRACIAS  TIO  FUE  TU IDEA .......la  de llevarle  flores  a  la mamá  de  nuestro querido  amigo  el GORDO .....

PERDONAME  POR LO QUE  FALTA .....

GRACIAS   POR  las  glisinas  azules  .por  los  jazmines  ...por  los  tangos ....por el  violín  de becho ...por el  agua  salus  con  limon  ..por  los  goles  de Celio  y de Artime ...por  los  asados  ....por  haberme  alentado  a  descubrir que  nada  es  imposible   que todo  se puede  cuando  vas  por la  vida  con el corazon  de  frente   ....

Gracias  por  las  postas  de pescado  del paso  molino ...

Por el arroz  con  leche  y canela 

Gracias por  la casa  linda  con techos  de zinc  y aljibe 

Gracias  Gracias   tío   gracias  .....porque  me  enseñastes  que  los  amigos  son lo mejor  de la  vida .....

PERO  POR SOBRE TODAS  LAS  COSAS  gracias  por tu cariño  para  con todos  nosotros

Y si alguna  vez  alguien te dice  que  no te recuerdo  deciles  que  es  MENTIRA 

 

mostrales  esta  carta    ............ 

 

AHHHHH   y no se  ti dije  .....

  TE QUIERO  MUCHO      Cholo.....

 

 

Che   mozo ,,,,

sirva un trago  mas de caña    ,,yo tomo  sin motivo  ni razón

No ,lo hago  por amor que  es vieja  maña

ni tomo  pa olvidar  una  traición

Yo tengo  bien templado el de la zurda

no tomo pa olvidar  un  metejón

Yo tomo porque si ,de puro  curda ,  pa  mi siempre es buena  la ocasión

 

y ami que  me importa que diga la  gente que paso mi vida

sobre un mostrador  por eso no dejo  de ser  bien decente

no enturbio  mi vida ni empaño  mi honor

 

Me  gusta y por eso  me pego al escabio  ,a nadie  provoco  ni obligo  jamás 

al  fin si tomando yo hago algun daño  lo hago  conmigo  ...de  curda  nomas ......

 

"Cholo"   

muitoobrigadosenhor@hotmail.com 

De Ariel desde venezuela

Cuentos de un viejo

EL VIROLA 

 

Por  Ariel Manzur

Fue por allá, por fines de los cuarenta y comienzos de los cincuenta. Mi barrio, el Parque Rodó era, como casi todos los otros barrios montevideanos, tranquilo y familiar. Claro: nosotros teníamos la ventaja de contar con ese precioso parque, para acceder a él de día o de noche, para observar los cambios de sus eucaliptos en el invierno, en la primavera, en el verano y en el otoño. Para subir casi hasta la punta de sus pinos gigantes, trepando una a una por sus ramas gruesas y geométricamente perpendiculares al tronco. O para jugar al fútbol en alguno de sus canteros.

            Para nuestros “picados” usábamos como cancha uno que iba desde la Avenida Gonzalo Ramírez hasta el comienzo del alambrado que bordeaba “El Retiro”, paralelo al fin curvo de la calle Lauro Müller y al comienzo de la calle Joaquín de Salterain. Era un cantero “en subida”, o “en bajada”, dependiendo, como siempre, del punto de vista del observador. Pero, en todo caso, tenía árboles dispuestos de tal manera que se formaban dos arcos casi iguales. Y el piso, dependiendo de la estación, tenía más o menos superficies verdes de grama, o menos o más superficies marrones, de tierra. O barro. La pelota podía ser de trapo o de goma. Nunca se llegó al lujo de jugar con una de cuero. Ninguno de los participantes era propietario de una.

            Y ahí, cada vez, en el momento, se elegían los equipos como se estilaba en la época: los capitanes, moneda al aire para ver quién comenzaba, empezaban a seleccionar uno cada uno a los disponibles. Claro: el más favorecido en el sorteo se llevaba a  “El Virola”. Y no había contraprestación que balanceara el desnivel que provocaba su elección. Entonces, en un acuerdo tácito, de aquellos de palabra que se cumplían o sí o sí, el menos favorecido podía contar con alguno más de los menos malos, como para medio emparejar la cosa. Lo que, en definitiva, nunca se lograba.

            Y comenzaba el espectáculo de “El Virola”. Parecía que la llevaba pegada de los zapatos. No había marcador que se la quitara. Hasta dándole “leña” y todo, “El Virola” pasaba. Y si pasaba, terminaba dentro del arco adversario. Seguro. Era absolutamente increíble. A veces hasta era mejor no estar jugando para verlo. Delgado, de metro sesenta y pico, rubio, pelo enrulado, con una ascendencia italiana marcada en sus facciones, nadie podía imaginar la magia de su juego.

            Un buen día la noticia corrió como reguero de pólvora encendida: “El Virola” se fue a probar a la cuarta de Defensor. Claro: ¿dónde más? Era el equipo del barrio, el que tenía la cancha donde termina el parque y empiezan los terrenos de la Facultad de Ingeniería y Agrimensura. Por unos cuantos días no se lo volvió a ver. Nadie sabía de él. Tampoco nadie fue a su casa, en la calle San Salvador casi esquina Joaquín de Salterain, para informarse de lo que había pasado.

            Un buen día reapareció “El Virola” en el “campo de juego”. A nadie le importó tirar la monedita al aire, ni saber si ese día se iba a jugar con la de trapo o con la de goma. Todos rodeamos a la estrella. ¿Qué pasó? ¿Cómo te fue? ¿Cuánto te van a pagar? ¿Cuándo debutás? ¿Quién es el técnico? ¿Qué dijo cuando te vio jugar? Las preguntas se le abalanzaron en tropel. Todavía hoy recuerdo su cara. Mirando al piso, sin querer enfrentar las miradas de sus compañeros y amigos del barrio, como eludiendo el sondeo visual, medio entre dientes, dijo que no lo habían aceptado.

¿Cómo? ¿Qué es eso? ¿Quién se atrevió a rechazar a nuestra estrella? Las voces de protesta fueron subiendo de tono. Y él comenzó a sentirse respaldado por sus amigos, por los que lo apreciábamos como persona y lo admirábamos como jugador. Por los que teníamos la dicha de poder ver su juego, de sufrir la vegüenza que nos dejara “pagando” con alguna de sus “moñas” increíbles, de compartir la alegría de gritar con él sus goles de antología.

            Entonces comenzó a hilvanar las explicaciones. Él jugó como siempre, como sabía hacerlo, como le gustaba hacerlo, como disfrutaba al hacerlo. Pero el técnico le dijo que era un “comilón”, lo destrató públicamente, lo sacó de la cancha en las dos o tres veces que fue convocado a entrenamiento. El técnico era de aquellos que creían que sabían todo acerca del fútbol, de ese deporte del cual cada oriental nace con un diploma de “Director Técnico Ad Honórem” que se le adjudica apenas ha recibido la primera palmada en una nalga de parte del obstetra y suelta su primer llanto. Y un técnico de la cuarta de un club de barrio, era un dictador. O se hacía lo que él decía o no se jugaba. Así de sencillo. No importaba que el material humano fuesen chiquilines de doce, trece, catorce años llenos de ilusiones. El técnico no tenía por qué conocer psicología. No tenía por qué conocer metodología del aprendizaje. No. Él no era un maestro: era un técnico de fútbol. Y punto.

Y por fin le dijo que no volviera más. Esa caída violenta del telón fue como un insulto colectivo. Nadie preguntó ya quién era, ni cómo se llamaba. La bronca generalizada era contra ese técnico que se había atrevido a echar a “El Virola”, nuestro amigo, nuestro compañero, nuestro astro indiscutido del balompié. El deshonor cayó sobre todos. La frustración también. La impotencia, igual. Ese día no se jugó. Ese día se rodeó a “El Virola”, se lo cubrió con el manto de la amistad y el compañerismo y se hizo causa común con él. Porque lo que le habían hecho a él, nos lo habían hecho a todos. Era uno más de nosotros.

Esa fue la primera participación que tuve en mi vida en un acto de solidaridad gremial, en ese sindicato no constituido de los jugadores de fútbol del cantero del Parque Rodó. Esa fue la primera manifestación colectiva en la cual estuve presente. Y como tal, fue de protesta, de rabia contenida, de solidaridad con el compañero, con el amigo. Esa fue mi primera acción sindical. Quizás por eso la tengo, todavía, tan grabada.

O quizás, también, porque esa fue la oportunidad que se perdió el fútbol uruguayo de tener a un jugador de clase mundial. Como otros que ya tenía y que en el ’50 nos dieran a todos esa alegría enorme, desbordante, incontenible, de haberle ganado a “los macacos” la final en su propio estadio, inaugurado especialmente para la primera copa del mundo de postguerra. Ya teníamos dos: la del Centenario, que les ganamos a nuestros eternos rivales de allende el río grande como mar y la de Maracaná. Para la del ’54 quizás nos faltó “El Virola”. Él, con sus cuatro pulmones, quizás hubiera aguantado el tren del sobretiempo jugado contra los húngaros. Y todo por ese “ténico” de pacotilla.

Ahora sí que me hubiera gustado saber quién diablos eras, ¡frustrador colectivo! Para decirlo. Para denunciarte ante todos. ¡Desgraciado!

 

eucalipto.

Del gr. , bien, y kaluptÕj, cubierto.

1. m. Árbol originario de Australia, de la familia de las mirtáceas, que puede llegar hasta 100 metros de altura, con tronco derecho y copa cónica, hojas persistentes, olorosas, glaucas, coriáceas, lanceoladas y colgantes; flores amarillas, axilares, y fruto capsular de tres a cuatro celdas con muchas semillas. Es febrífugo el cocimiento de las hojas; la corteza da un buen curtiente; sirve la madera para la construcción y carretería, aunque es de fibra torcida. El árbol es de gran utilidad para sanear terrenos pantanosos.

Ariel

arivmanj980@hotmail.com

Recuerdos de Luis Maria

Parece mentira, pero con mis 61 años y lejos de mi tierra querida, en las mañanas cuando le doy una regadita a mis plantas del jardín del frente,una melodia, la más tierna, la más dulce, la más romántica, la más triste también, pero la más poética, surge de la copa de un árbol frondoso, aquí en mi barrio de Ezpeleta .

Como si me cantara a mi, a mi solo, como si me estuviera esperando para empezar a cantar, la paloma torcáz, me derrite el alma y hace aflorar ese hermoso recuerdo de mi infancia en la casa de mi tio Luis, en el entonces pueblo Young, adonde nací y estoy anotado con otro nombre, Hector Enrique( dice el informe de mi nacimiento en el Hospital), pero mi papá, cuando llegó al Registro Civil, pensó: "nombre de negro" (él, que no era negro, se llamaba Enrique) entonces, como, si hubiera nacido nena me pondrian el nombre de mi abuela materna, mi querido viejo, me puso Luis Maria ( por Maria Luisa).

Y Luis Maria se iba los tres meses de las vacaciones a la casa del tio Luis, a tomar "apoyo calentito", recien ordeñado por la tia China.

El lugar era muy amplio, con tres ranchos separados y con un fin determinado cada uno,  a la calle, estaba el de material con chapa de zinc, ahí estaban los dormitorios y un corredor abierto como para sentarse a mirar o leer, recorriendo un sendero de unos dos metros de ancho cubierto por una pérgola de jazmín y parra, entrabamos a la cocina, adonde se cocinaba y se comía, el rancho era de adobe y paja brava, - me acuerdo que jugando me pegaba cada tajos en las manos que producian el enojo de mi tia sin importarle mis lagrimas de dolor. Cosa rara era la costumbre para comer,, recuerdo que había una mesita en un rincón adonde, sentados en sus sillas, comían mi tio Luis y mi tia china, el resto, hasta el abuelo Benjamín, (padre de mi tio luis y mi papá) comia sentado en una banqueta en cruz con el plato en la falda- costumbre rara de gente de campo ¿no? . El otro rancho era de chapas de zinc, ahí dormía uno de mis primos, el más grande, y se guardaban los aperos y otras cosas, eso si, todo era limpito y ordenado.                  y a correr por el enorme Parque Marín, lleno de eucaliptus altísimos con cantidad de nidos de cotorras. Yo me entretenía tirándole piedras con la honda a los loros que gritaban en la puerta del nido, y haciendo "sapitos" en las aguas del tajamar,y a la siesta, me sentaba en el cordón de la vereda que rodeaba el rancho de material

Luis Maria

lumaro@argentina.com

Considero cumplida la misión de esta página,desempolvó recuerdos,despertó la ilusión de remontar una cometa,nos llevó a la niñez nuevamente y recordamos desde historias de prostitutas,el "Virola",el viejo Café,intimidades de las reinas del carnaval uruguayo hasta los partidos de futbol del "Cholo"sus glisinas,sus flores de aroma,su aljibe,sus incalcuer y sus sanforizados,nos hizo recordar que somos Uruguayos.

Agradecemos a Betty, Graciela, Ariel, Luis Maria y al "Cholo" por sus invalorables colaboraciones.

Gracias a la magia de internet el Sr. Acosta desde Holanda pudo hacer contacto con su tío en New Jersey y La Sra. Betty Alter pudo comunicarse con Atilio,el mozo del Café Hispano.

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Nesuar@aol.com