En nuestro país al igual que en
EEUU, la década de los años 20 constituyó los "años locos".
La prosperidad económica, las mejoras de las condiciones de vida, la
frecuencia de los contactos con el extranjero, contribuyeron a transformar
la forma de vida de la sociedad uruguaya. Símbolo de prosperidad alcanzada
es el aspecto que adoptó Montevideo, donde tendió a concentrarse gran parte
de la población. En la ciudad aparecieron nuevos barrios, se extendió el
asfalto de las calles, se multiplicaron los espacios verdes y los edificios.
Surgieron nuevos parques como el Parque Urbano llamado despues Parque Rodo o
el Parque Central llamado despues "Parque de los Aliados", hoy Parque Battle
y Ordoñez. En 1923 se inauguró el monumento a Artigas en la Plaza
Independencia y en 1925, el Palacio Legislativo.
La extensión de la educación impulsó la construcción de la Facultad de
Medicina, el edificio de la Universidad, el Instituto Vazquez Acevedo entre
otros. Se construyeron el Hospital de Niños, el Hospital Militar, el Palacio
Salvo inaugurado en 1928.
El crecimiento demográfico que el país experimentó (2 millones en 1930) y la
llegada de la última oleada migratoria, le imprimieron a la ciudad un nuevo
ritmo.
El desarrollo de las clases medias en un país cuya economía permitía una
movilidad social intensa se manifestó en los cambios en el consumo.
Aparecieron las grandes tiendas para satisfacer la demanda de sectores que
veían crecer su nivel adquisitivo y se encontraban estimulados por una
propaganda basada en "reclames" hechos a traves de radios, diarios y
revistas.
Fue fundamentalmente por la mayor libertad y soltura que adquirió la mujer
que podemos hablar de "años locos". Se cortó el pelo a la garçon y se los
tiñó, uso pantalones y comenzó a fumar. Empezó a estudiar y a trabajar por
un sueldo, y terminó conquistando el voto.
Dejó de lado los prejuicios y se fue a la playa.
El gusto por las playas comenzó a difundirse; las clases altas abandonaron
sus quintas de verano en el Prado, por la construcción de nuevas residencias
en Pocitos o Carrasco.
También ejercieron una gran atracción en la población los espectáculos
teatrales y las exhibiciones cinematográficas lo que se tradujo en un mayor
número de salas.
Pero, el espectáculo popular por excelencia comenzó a ser el fútbol, que
atrajo a verdaderas multitudes sobre todo despues de los triunfos mundiales
obtenidos en 1924 y 1928.
En 1930, con motivo de los festejos del Centenario de nuestra primera
Constitución se inauguró el Estadio que lleva ese nombre.
Futbolistas como Piendibene, Nasazzi, Petrone fueron ídolos populares.
Sin embargo, será en el ámbito de la música donde surgirá una figura
destinada a convertirse en un mito popular; Carlos Gardel conocido como "El
zorzal criollo".
En esta década, Gardel adquirió fama, comenzaron a imprimirse sus discos. Se
trasladó a Europa done popularizó el tango y se convirtió en ídolos de
multitudes.
Murió trágicamente en un accidente de aviación en Medellín (Colombia) en la
plenitud de su carrera.
LA AGONÍA DEL ACUERDO COLORADO
El último año del gobierno de
Serrato había estado marcado por una gran inquietud política e incluso por
nuevos temores acerca de la continuidad institucional. Luego de la victoria
blanca en las elecciones de 1925 para el Consejo Nacional de Administración,
reinaba en el Parlamento un creciente optimismo con respecto a las
elecciones que debían realizarse a fines de 1926.
En tiendas del Partido Colorado, Battle, con su fino instinto de político
avezado, comprendía que la clave para asegurar un triunfo colorado estaba en
que se lograra la unidad partidaria. Pero esto no era tarea fácil. A las
divisiones que ya se habían producido en el partido se sumaban ahora las
aspiraciones políticas de Julio María Sosa, cuyos partidarios presionaban
por su candidatura.
Don Pepe sostenía que era incongruente que los battlistas partidarios del
colegiado promoviesen hombres de su propio sector para la candidatura
presidencial. Ese fue el argumento central que utilizó para frenar la
candidatura de Julio María Sosa quien, despues del propio Battle, era la
figura más popular y más aplaudida en la Convención. Pero Battle vislumbraba
que las características carismáticas de Sosa podían terminar levándolo a un
enfrentamiento con las autoridades partidarias y - lo que era peor- con el
Consejo Nacional de Administración. Diversos clubes battlistas de Montevideo
proclamaban la candidatura de Sosa a la Presidencia, pero "El Día" no
publicaba los avisos de esos actos.
Tomás Berreta, incipiente caudillo colorado de Canelones, bajó a Montevideo
a conversar con Battle y a pedirle instrucciones sobre si apoyar o no la
candidatura de Sosa. La anécdota recogida en una biografía del lider canario,
revela la cautela con que Battle manejaba el asunto.
Luego de una extensa conversación
en la que Don Pepe reinvindicó el derecho del Señor Sosa a ser candidato y
de sus correligionarios a proclamar su candidatura, Berreta se resignó a
regresar a Canelones sin una respuesta definitiva de su líder. Con el
sombrero en la mano y ya en la puerta para despedirse, Berreta hizo el
último intento para lograr alguna pista de cuál iba a ser la actitud del
líder colorado. Don Pepe, sentado en un sillón y con las piernas cruzadas,
hizo caminar sus dedos sobre su pierna y dijo: "el que se precipita... se
precipita", haciendo caer al hombrecito en el vacío. Berreta sonrió entonces
con picardía y comprendió el mensaje. Y así se los trasmitió a sus amigos en
Canelones. Battle no apoyaría la candidatura de Sosa.
Sosa, por su parte, presionado por sus partidarios, proclamó igual su
candidatura y un rotundo fracaso puso fin a su carrera política.
En esta oportunidad, Battle debió aceptar la candidatura del Doctor Juan
Campisteguy del sector riverista para ocupar la Presidencia.
La aceptación de la candidatura de Campisteguy era, a la vez, un intento más
de mantener la unidad colorada, pero también una forma hábil de desalentar
personalismos dentro del battlismo. La figura lentamente emergente de
Gabriel Terra, por su independencia y sus características personales de
líder no hubiese sido nunca aceptada por Battle. Y en realidad, solo despues
del fallecimiento de éste, Terra encontró la manera de llegar a la primera
magistratura.